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Modo de Producción Asiático: ¿la raíz del atraso desigual?


Modo de Producción Asiático: ¿la raíz del atraso desigual?

¿Por qué Europa llegó al capitalismo y Asia y América indígena quedaron históricamente atrasadas? Un enfoque histórico y económico.

Introducción

¿Por qué unos pueblos cruzaron el umbral del feudalismo y del capitalismo mientras otros permanecieron durante milenios atados a la misma forma de organización social? La pregunta no es nueva. Ya la formuló, a su manera, el jurista e historiador salvadoreño Joaquín Hernández Callejas en sus ensayos inéditos sobre la historia de Centroamérica, al comparar el destino de los pueblos asiáticos con el de los indígenas mesoamericanos.

La respuesta que propone la tradición del materialismo histórico tiene una categoría precisa: Modo de Producción Asiático (MPA). Se trata de una categoría que Karl Marx esbozó, sin llegar a sistematizarla del todo, para explicar sociedades donde la tierra no era propiedad privada, sino patrimonio colectivo administrado por un Estado sin clases sociales antagónicas completamete configuradas en la que un sector absorbía el excedente del trabajo familiar en la tierra en forma de tributo.

Este artículo recorre el problema como un proceso histórico en movimiento: sus antecedentes en la comunidad aldeana, su cristalización en imperios hidráulicos como Egipto, Mesopotamia, China e India, su reaparición en el mundo mesoamericano de mayas y aztecas, y su contraste con la ruptura que Grecia y Roma protagonizaron hacia la propiedad privada y la esclavitud clásica. También examinamos quién se beneficiaba de ese orden, qué instituciones lo legitimaban y se proponen hipótesis que explican, en última instancia, el llamado "desarrollo desigual de los pueblos".

No es un debate solo académico. Comprender el MPA ayuda a explicar por qué algunas regiones del planeta arrastran estructuras estatales hipertrofiadas, burocracias pesadas y una propiedad de la tierra fuertemente mediada por el poder político, herencias que la historia económica de largo plazo —de Adam Smith a Thomas Piketty— sigue documentando.

Índice
  1. Un problema histórico en movimiento
  2. La estructura económica del Modo de Producción Asiático
  3. Tecnología, población e instituciones: la lectura de Engels
  4. ¿Quién se beneficia? Poder, burocracia y legitimidad
  5. El espejo americano: calpulli, ayllu y comunidad maya
  6. La bifurcación de Occidente
  7. El debate contemporáneo: de Wittfogel a Bartra
  8. Cuadro comparativo de sistemas precapitalistas
  9. Desarrollo desigual y evidencia de largo plazo
  10. La dimensión humana de la historia
  11. Preguntas frecuentes
  12. Conclusión
1. Un problema histórico en movimiento

La historia avanza por contradicciones que maduran, estallan y se resuelven en una forma social nueva. Antes de que existiera la propiedad privada, la humanidad organizó su subsistencia en comunidades agrarias autosuficientes: aldeas que cultivaban la tierra en común, sin clases y sin Estado.

En algún punto de ese proceso, en ciertas regiones —Egipto, Sumeria, el valle del Indo, China, y también, como advertía Hernández Callejas, entre los pueblos mesoamericanos— surgió en el seno de esas comunidades una "comunidad aglutinante superior": un poder centralizado que se erigió como guardián y administrador de la tierra, el agua y el trabajo colectivo. Ese germen del Estado no nació de la nada; nació de una función real, la de coordinar obras públicas —canales, templos, calzadas— que ninguna aldea aislada podía emprender por sí sola.

En otras regiones, en cambio, la misma comunidad primitiva evolucionó hacia la propiedad individual de la tierra y, con ella, hacia la esclavitud característica del mundo grecorromano. Dos caminos, dos puntos de partida.

2. La estructura económica del Modo de Producción Asiático

La comunidad aldeana y el excedente tributario

En el MPA la tierra sigue siendo, de la comunidad. Existe usufructo individual —la familia trabaja su parcela—, pero la parcela no es propiedad privada transferible. El verdadero propietario último es el Estado, personificado en el faraón, el rajá, el mandarín o el "gran mongol", el cacique mesoamericano.

Esa "comunidad aglutinante superior" no produce riqueza directamente: la extrae. Cobra tributo e impuesto en especie sobre lo que las aldeas generan. De ahí que se describe a esta estructura como una forma de "esclavitud general": nadie es dueño privado de nada, pero todos —incluido el esclavo doméstico ocasional— están sometidos al mismo soberano despótico, que ejerce el dominio del trabajo humano para sostener sus necesidades colectivas y su poder personal.

Plusproducto sin mercado

A diferencia del capitalismo, aquí el excedente no circula como mercancía en un mercado competitivo. Se acumula en graneros estatales, se invierte en obras faraónicas o se emplea para sostener ejércitos y sacerdocios. Es, en el vocabulario de la economía política clásica, un plusproducto capturado por vía política del Estado y no por vía de mercado.

3. Tecnología, población e instituciones: la lectura de Engels

Ningún proceso económico ocurre en el vacío tecnológico. La agricultura de regadío a gran escala —el llamado "despotismo hidráulico"— exigía coordinar el trabajo de miles de familias dispersas en cuencas fluviales: el Nilo, el Tigris-Éufrates, el Huang He, el Indo. Ninguna aldea podía por sí sola construir y mantener esos sistemas de canales.

Esa necesidad técnica, combinada con el crecimiento demográfico de las civilizaciones fluviales, empujó a la formación de burocracias especializadas: escribas, sacerdotes, recaudadores, ingenieros hidráulicos. La institución estatal no fue, en este caso, un capricho del poder, sino una respuesta funcional a un problema material concreto: cómo alimentar a poblaciones crecientes en territorios de lluvia irregular.

4. ¿Quién se beneficia? Poder, burocracia y legitimidad

Toda estructura de extracción tiene beneficiarios concretos. En el MPA el excedente fluye hacia una casta estrecha: la corte, el sacerdocio, la alta burocracia. La masa campesina, en cambio, queda atada a la aldea, sin propiedad, sin movilidad y sin voz política. Es un patrón de concentración del excedente que se repite, con variantes, en todas las civilizaciones hidráulicas.

¿Por qué los campesinos obedecían? La respuesta no es solo la fuerza. Es la legitimidad religiosa del soberano —faraón divino, hijo del cielo, gran cacique—, sostenida por una burocracia racionalizada que cobraba impuestos con métodos administrativos sofisticados para su época: censos, registros de tierras, calendarios agrícolas. El poder despótico se volvió, con el tiempo, poder burocrático estable, capaz de perpetuarse durante milenios sin apenas cambios estructurales.

5. El espejo americano: calpulli, ayllu y comunidad maya

Aquí es donde el manuscrito de Hernández Callejas aporta una hipótesis comparativa sugerente: los pueblos mesoamericanos habrían recorrido, con un desfase de unos 1.500 años respecto de Egipto, Sumeria, India o China, un camino estructuralmente semejante.

Entre los mexicas, el calpulli —unidad de organización territorial y de parentesco— cumplía una función parecida a la aldea asiática: usufructo colectivo de la tierra, trabajo comunitario y tributo hacia el poder central, el tlatoani. Entre los mayas, las sementeras eran usufructuadas por la comunidad entera bajo la autoridad del Halach Uinic, el gran jefe. En los Andes, el ayllu incaico reproducía un esquema similar bajo el Inca y su burocracia de quipucamayoc.

En los tres casos, como en Egipto o Mesopotamia, la propiedad privada de la tierra no llegó a consolidarse antes de la conquista europea. Las comunidades indígenas americanas, sostiene el ensayo, se estancaron en un punto de la barbarie superior similar al que ya habían superado los pueblos asiáticos milenios antes; algunos pueblos americanos, incluso, permanecían todavía en estadios de organización más simples cuando llegaron los conquistadores.

6. La bifurcación de Occidente

El contraste es la clave explicativa del "desarrollo desigual". Griegos, romanos y germanos rompieron el molde de la propiedad comunitaria y avanzaron hacia la propiedad privada e individual de la tierra. Esa ruptura trajo consigo un tipo distinto de esclavitud: privada, mercantil, ligada a la acumulación personal de riqueza, no al mantenimiento de un aparato estatal colectivo.

Esa bifurcación —comunidad estancada frente a propiedad privada en expansión— es, en términos de economía política, el punto nodal que explica por qué Europa transitó después hacia el feudalismo y el capitalismo, mientras las civilizaciones asiáticas y americanas permanecieron ancladas, durante siglos, a estructuras estatales-tributarias prácticamente inmutables.

7. El debate contemporáneo: de Wittfogel a Bartra

El concepto no quedó congelado. En 1957 el sinólogo Karl Wittfogel retomó la tesis en su libro Oriental Despotism, argumentando que el control estatal sobre el riego era la base política de las llamadas "sociedades hidráulicas" asiáticas, dando origen a la célebre "hipótesis hidráulica" del despotismo oriental.

En América Latina, el antropólogo mexicano Roger Bartra fue clave para introducir en los años sesenta el texto de Marx sobre las formaciones económicas precapitalistas y, con él, el debate sobre el modo de producción asiático aplicado a las sociedades prehispánicas. Historiadores marxistas posteriores, como Perry Anderson, cuestionaron el concepto por simplificar la enorme diversidad de formaciones económicas que existieron en India, China y Japón, reduciéndolas a un solo modelo de despotismo hidráulico. Algunos autores han propuesto sustituir la etiqueta "asiático" por la más neutral de modo de producción tributario, precisamente para abarcar también los casos americanos.

8. Desarrollo desigual y evidencia de largo plazo

La historia económica comparada de largo plazo confirma un patrón persistente: las regiones donde el Estado concentró históricamente el control de la tierra y del excedente agrícola llegaron a la era moderna con estructuras de propiedad más débiles y relaciones sociales de producción capitalistas, con una acumulación de capital privado más tardía que Europa occidental.

Los organismos internacionales de desarrollo —Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, bancos centrales nacionales— documentan hoy, con series de indicadores de ingreso, industrialización y formación de capital, brechas de desarrollo que hunden sus raíces en esas trayectorias institucionales de siglos atrás. No se trata de un determinismo geográfico ciego, sino de una dependencia histórica: las instituciones extractivas tempranas condicionan, generación tras generación, la capacidad posterior de generar propiedad privada, relaciones mercantiles y posteriormente acumulación originaria de capital,  que explican de la desigualdad de largo plazo entre países capitalitas y periféricos y la relación capital-trabajo asalariado en el mundo capitalista.

9. La dimensión humana de la historia

Cada tributo, de cada canal excavado a mano, de cada calzada maya, contó con el trabajo de hombres y mujeres que laboraban sin tener tierra propia, cargando sobre los hombros el peso de un Estado. La historia oficial habla de faraones y de tlatoanis; casi nunca de quienes cavaron el canal o sembraron el maíz.

Esa es también la enseñanza que atraviesa el ensayo del doctor Hernández Callejas: los pueblos indígenas de Centroamérica no fueron "pueblos sin historia" por incapacidad propia, sino porque quedaron atrapados en una forma social que, como la asiática, sabía perpetuarse pero no transformarse desde adentro. El choque colonial, doloroso y desigual, terminó abriendo —a un costo humano enorme— el camino hacia una historia distinta.

10. Preguntas frecuentes
  • ¿El Modo de Producción Asiático existió realmente en América? Es una hipótesis extendida entre historiadores marxistas y antropólogos, aplicada especialmente a mayas, aztecas e incas por la similitud de sus estructuras comunales-tributarias, aunque sigue siendo objeto de debate académico.
  • ¿Por qué se llama "asiático" si también describe sociedades americanas o africanas? Porque Marx lo formuló observando primero India y China. Por eso varios autores contemporáneos prefieren el término más general de modo de producción tributario.
  • ¿El MPA es lo mismo que el feudalismo? No. En el feudalismo la propiedad de la tierra es privada y está fragmentada entre señores; en el MPA la tierra es comunal-estatal y el excedente se centraliza en un único poder despótico.
  • ¿Qué papel jugó el riego en este sistema? Un papel central según la hipótesis hidráulica de Wittfogel: la necesidad de coordinar obras de irrigación a gran escala habría impulsado la formación de burocracias estatales fuertes.
  • ¿Sigue siendo útil este concepto hoy? Sí, como herramienta comparativa para entender por qué ciertas regiones desarrollaron tarde la propiedad privada y las relaciones mercantiles, aunque los historiadores actuales lo usan con matices y no como ley histórica rígida.
11. Conclusión

El Modo de Producción Asiático no es una curiosidad de anticuario. Es una llave interpretativa para entender por qué la historia se bifurcó: por un lado, sociedades donde el Estado absorbió el excedente colectivo y frenó, durante milenios, la emergencia de la propiedad privada; por otro, sociedades donde esa propiedad privada floreció temprano y arrastró consigo el dinamismo que terminaría desembocando en el capitalismo.

Comprenderlo no es un ejercicio de erudición vacía. Es, como advertía el propio Hernández Callejas al preguntarse por el destino distinto de europeos, asiáticos e indígenas americanos, una manera de leer con honestidad histórica el origen profundo de las desigualdades que todavía hoy separan a los pueblos del planeta.

12. Temas relacionados
  • El despotismo oriental y la hipótesis hidráulica de Wittfogel
  • Comunidad primitiva y transición a la propiedad privada
  • Desigualdad global de largo plazo: lecturas desde Piketty
  • El calpulli azteca y la organización económica prehispánica
  • Materialismo histórico: los siete modos de producción de Marx
13. Fuentes de información

Fuentes en español

Fuentes en inglés

Nota metodológica: los datos comparativos de desarrollo económico de largo plazo mencionados en este artículo pueden ampliarse consultando las bases de datos públicas del Banco Mundial (World Development Indicators, worldbank.org), el Fondo Monetario Internacional (imf.org/en/Data) y el World Inequality Database (wid.world), fuente estadística asociada al trabajo de Thomas Piketty.

Los esclavos como instrumentos de trabajo que hablan en Roma Antigua

Este artículo estudia la percepción esclavista de la economía en Roma Antigua. Se tenìa la percepción de que los instrumentos de producción se clasificaban entre los que emitían sonido con lenguaje o sin lenguaje, los esclavos como animales parlantes y los animales que mujen, relinchan o ladran. Otros instrumentos de producción como martillos, guadañas, poleas, no emitían sonido por sí mismas, sino al ser operadas por los animales que emitían sonido. Estos elementos se estudian en este artículo.

Marco Terencio Varrón (116–27 a.C.), conocido como Varro, fue uno de los principales teóricos del esclavismo romano. En sus obras dejó clara su visión sobre la esclavitud en el marco de la economía rural romana.

Se trataran los siguientes elementos:
Varro y la esclavitud como tecnología productiva
Función económica de los esclavos según Varrón
Varro como representante del esclavismo en Roma Antigua

Varro y la esclavitud como tecnología productiva

En su tratado “De Re Rustica” (Sobre la agricultura), escrito en el año 37 a.C., Varrón clasificó a los esclavos no como personas, sino como instrumentos de trabajo, como animales practicamente, que vocalizaban.

Él introdujo la distinción de los “instrumenta” en la hacienda agrícola:

Instrumenta muta: herramientas inanimadas (por ejemplo, arado, molino).

Instrumenta semivocalia: animales de carga o de labor (bueyes, caballos).

Instrumenta vocalia: esclavos, considerados como “herramientas que hablan”.

Los esclavos eran reducidos al nivel de un instrumento productivo, pero con la diferencia de que podían entender órdenes. Hay que recordar que en esta sociedad, influenciada por teorías Aristotélicas, los esclavos, como todos los animales, tenían alma, con la diferencia que no era una alma racional, y por ello era natural, que los esclavos nacieran para obedecer.

Función económica de los esclavos según Varrón

Varrón recomendaba cómo seleccionar y organizar esclavos en las villas dedicadas a la agricultura (especialmente en la cría de ganado, olivos y viñedos). Describía la administración del trabajo esclavo, incluyendo la división de tareas, el control mediante capataces (vilicus), y hasta las condiciones mínimas de manutención. Veía al esclavo como una cosa animada que debía ser preservada y usada racionalmente.

Varro como representante del esclavismo en Roma Antigua

Su obra refleja el momento de auge de las grandes villas esclavistas en Italia, cuando el latifundio desplazaba a los pequeños campesinos. La concepción de Varrón se inserta en la tradición romana que veía la esclavitud como un pilar jurídico y económico: el esclavo era res (cosa) en el derecho romano.

Quizàs con expresión mas cruda que la de Aristóteles que hablaba de que los esclavos estaban determinados a serlo por su naturaleza, Varrón fue más pragmático y utilitarista, centrado en una concepción del esclavo como “cosa parlante”.

Su clasificación fue muy influyente en la mentalidad romana: reforzó la idea de que el esclavo era una propiedad utilitaria, sin reconocimiento humano ni político. Este tipo de  pensamiento contribuyó a consolidar el modelo latifundista esclavista que dominó la economía romana durante siglos.

Carl Menger y el "homo oeconomicus"


Carl Menger, fundador de la Escuela Austriaca de Economía, entendía:
a) al ser humano económico como un individuo racional
b) que actúa para satisfacer sus necesidades mediante la asignación eficiente de recursos escasos.
c) la economía parte del comportamiento individual y subjetivo, destacando el papel de la utilidad marginal en la toma de decisiones.

Aquí algunas citas relevantes:

Sobre la acción humana y la economía:
“Todas las cosas están sujetas a la ley de causa y efecto. Este gran principio no conoce excepción y se extiende a todas las cosas humanas.”

Sobre la importancia de la satisfacción de necesidades:
“El origen del carácter económico de los bienes es, en última instancia, la relación entre los bienes y nuestras necesidades.”

Sobre la subjetividad del valor:
El valor no es inherente a los bienes, sino que es un juicio que los sujetos económicos hacen sobre la importancia de los bienes para su bienestar.

Sobre la racionalidad y la acción humana:
“El hombre, en su esfuerzo por alcanzar la mayor satisfacción con los medios disponibles, asigna estos medios de acuerdo con su importancia en la satisfacción de sus necesidades.”

Para Menger, el ser humano económico es un agente racional que jerarquiza sus necesidades y asigna sus recursos con base en el principio de utilidad marginal.

Fuentes de información:
Carl Menger, Principios de economía política (1871)
Carl Menger, Investigaciones sobre el método de las ciencias sociales y la economía política (1883)
Textos clásicos y secundarios de la Escuela Austriaca, como:
Eugen Böhm-Bawerk y Friedrich von Wieser (discípulos de Menger)
Ludwig von Mises (La acción humana)
Friedrich Hayek (El orden sensorial, Camino de servidumbre)
Compilaciones y estudios modernos sobre la economía austriaca y su perspectiva del ser humano, como:
Jesús Huerta de Soto (La escuela austriaca: mercado y creatividad empresarial)
Mark Skousen (La estructura de la economía austriaca)
Bases de datos y bibliotecas digitales, como:
Mises Institute
Library of Economics and Liberty
Archivos académicos y universidades
Análisis de expertos y académicos en economía política y filosofía económica.
Consulta a ChatGPT, revisado, puntualizado, se solicitó explícitamente el listado de las fuentes de información que usó ChatGPT. Nosotros revisamos los planteamientos centrales a partir del libro básico de Menger, Principios de Economía Política.

Economía Política Marxista después de Marx

La economía política marxista ha evolucionado significativamente desde la muerte de Karl Marx en 1883. Este desarrollo ha sido impulsado por la necesidad de responder a las transformaciones del capitalismo, las luchas sociales y los avances teóricos en diversas disciplinas. A continuación, se presenta un resumen de esta evolución, dividida en períodos clave.

Finales del siglo XIX y principios del siglo XX: la consolidación inicial

Tras la muerte de Marx, Friedrich Engels desempeñó un papel crucial en la difusión y desarrollo de la teoría marxista. Engels editó y publicó los volúmenes II y III de El Capital, lo que permitió completar en parte el análisis económico de Marx. Además, Engels popularizó conceptos fundamentales del materialismo histórico y la economía política marxista.

En esta etapa, surgieron figuras importantes como Karl Kautsky, Rosa Luxemburgo y Vladímir Lenin, quienes interpretaron y adaptaron el marxismo a los desafíos de su tiempo:

Karl Kautsky: Considerado el principal teórico de la Segunda Internacional, Kautsky buscó sistematizar el marxismo. Aunque defendió el determinismo económico, fue criticado por otros marxistas por su enfoque reformista y su postura frente a la revolución.

Rosa Luxemburgo: Su obra más destacada en economía política, La acumulación del capital (1913), analizó las limitaciones del capitalismo en la expansión de nuevos mercados. Luxemburg argumentó que la expansión imperialista era una necesidad inherente del sistema capitalista.

Vladímir Lenin: Lenin desarrolló una teoría del imperialismo como "la fase superior del capitalismo". Su análisis se basó en la concentración del capital, la formación de monopolios y la exportación de capital hacia economías periféricas. Fué el primero en aplicar la teoría económica marxista y de Engels, al estudio del concepto del mercado interno, examinando la relación entre este concepto y del mercado externo. Aplicó su estudio al desarrollo del mercado interno en la Rusia de su época, revolucionando la teoría sobre el mercado refutando teorías de derecha e izquierda sobre el mercado y sacando conclusiones económico políticas, como la detección del surgimiento del proletariado en la Rusia feudal, y la necesidad y perspectivas de la toma del poder a partir de su organización dirigido por un partido político de vanguardia.

El período de entreguerras: debates y bifurcaciones

El período de entreguerras fue testigo de intensos debates dentro del marxismo, en parte debido a las contradicciones del capitalismo, la Revolución Rusa y la aparición del fascismo. Entre las principales contribuciones destacan:

El marxismo soviético: En la Unión Soviética, el marxismo-leninismo se convirtió en la ideología oficial del Estado. Teóricos como Nikolái Bujarin y Evgueni Preobrazhenski contribuyeron al debate sobre la transición al socialismo y las políticas de industrialización.

La Escuela de Frankfurt: Fundada en 1923, esta corriente combinó el marxismo con el psicoanálisis, la teoría crítica y otros enfoques interdisciplinares. Pensadores como Max Horkheimer, Theodor Adorno y Herbert Marcuse analizaron cómo el capitalismo avanzaba a través de la cultura y la ideología.

La teoría de la dependencia: Aunque no se consolidó plenamente hasta mediados del siglo XX, las ideas sobre el subdesarrollo y la dependencia comenzaron a gestarse en este período, influyendo posteriormente en el marxismo latinoamericano.

La posguerra y el auge del capitalismo fordista

Tras la Segunda Guerra Mundial, el capitalismo entró en una fase de expansión sostenida basada en el fordismo y el keynesianismo. Durante este período, la economía política marxista se adaptó para analizar estas nuevas condiciones:

Paul Sweezy y Paul Baran: En El capital monopolista (1966), ambos autores argumentaron que el capitalismo había evolucionado hacia una forma monopolista, caracterizada por una tendencia a la sobreacumulación y el subconsumo.

Louis Althusser: Este filósofo marxista francés introdujo una lectura estructuralista del marxismo, enfatizando el papel de las "instancias" económicas, políticas e ideológicas. Su teoría de los aparatos ideológicos del Estado tuvo un impacto duradero en las ciencias sociales.

Ernest Mandel: Este economista belga desarrolló la teoría de las ondas largas del desarrollo capitalista, que vinculó las crisis económicas con las innovaciones tecnológicas y las luchas de clase.

De la crisis del fordismo a la globalización neoliberal

La crisis del capitalismo en los años 70 marcó el fin de la era fordista y el inicio de una etapa de globalización neoliberal. En este contexto, el marxismo experimentó una revitalización y una diversificación:

David Harvey: Harvey se destacó por su análisis geográfico del capitalismo. En obras como El nuevo imperialismo (2003), desarrolló el concepto de "acumulación por desposesión" para describir cómo el capital continúa expandiéndose mediante la privatización y el despojo de recursos.

Immanuel Wallerstein: Su teoría del sistema-mundo, aunque no estrictamente marxista, tiene raíces en la economía política marxista. Wallerstein analizó cómo el capitalismo opera a nivel global mediante una división internacional del trabajo entre centros, periferias y semiperiferias.

Samir Amin: Este teórico africano combinó el marxismo con el análisis de la dependencia y el desarrollo desigual. Amin criticó la globalización neoliberal como una nueva forma de imperialismo.

El siglo XXI: desafíos y renovaciones

En el siglo XXI, el marxismo ha enfrentado nuevos retos, como la crisis financiera de 2008, el cambio climático y el auge de movimientos anticapitalistas. Entre las principales tendencias destacan:

La ecología marxista: Autores como John Bellamy Foster han revisado el concepto de la "fractura metabólica" para analizar la relación entre capitalismo y crisis ecológica.

El marxismo feminista: Figuras como Silvia Federici han destacado el papel del trabajo reproductivo en la acumulación de capital, ampliando el análisis marxista hacia las dimensiones de género.

El análisis del capitalismo digital: Con la expansión de las plataformas tecnológicas, autores como Nick Srnicek han explorado cómo el capitalismo se adapta a nuevas formas de extracción de valor, como los datos y la vigilancia.

El marxismo global: Esta corriente ha buscado integrar las experiencias del Sur Global en el análisis marxista, destacando las formas en que el imperialismo, el racismo y la colonialidad se entrelazan con el capitalismo.

Conclusión

Desde finales del siglo XIX hasta la actualidad, la economía política marxista ha evolucionado para abordar las transformaciones del capitalismo y las luchas sociales. Aunque ha enfrentado críticas y desafíos, sigue siendo una herramienta teórica vital para analizar las dinámicas económicas, sociales y políticas del mundo contemporáneo.

Consulta a ChatGPT. Revisado y ampliado en lo relacionado con la teoría del mercado de Lenin. 01/24/25

El utilitarismo en William Thompson y Jeremías Bentham

William Thompson y Jeremy Bentham tienen una relación significativa en el ámbito del pensamiento económico, político y filosófico, ya que Thompson fue profundamente influenciado por las ideas de Bentham. A continuación, se destacan las conexiones principales:

1. El Utilitarismo como Base Común

  • Jeremy Bentham es considerado el fundador del utilitarismo, una filosofía que sostiene que las acciones deben juzgarse por su capacidad para maximizar la felicidad o el bienestar general.
  • William Thompson adoptó el utilitarismo como base filosófica en su análisis social y económico, pero lo aplicó de manera crítica y más radical, enfocándose en la desigualdad económica y social.

2. Crítica de la Propiedad Privada y la Distribución de la Riqueza

  • Thompson llevó el utilitarismo más allá de las aplicaciones tradicionales de Bentham, argumentando que la propiedad privada y la acumulación de riqueza excesiva eran contrarias al principio utilitario de maximizar el bienestar colectivo.
  • Su obra más conocida, An Inquiry into the Principles of the Distribution of Wealth (1824), critica las desigualdades en la distribución de la riqueza, señalando que estas generan infelicidad en la mayoría de la población.

3. La Dimensión Social del Utilitarismo

  • Bentham defendía reformas legales y políticas para maximizar la felicidad, pero no se enfocaba específicamente en las desigualdades económicas estructurales.
  • Thompson, influenciado por Bentham, adoptó una postura más socialista, proponiendo formas de organización social y económica más igualitarias, como comunidades cooperativas.

4. Perspectiva Ética y Política

  • Thompson admiraba la visión progresista de Bentham sobre los derechos individuales y las reformas sociales, pero cuestionaba su falta de atención al problema de la explotación laboral y la pobreza.
  • Thompson integró un enfoque feminista y socialista, criticando las desigualdades de género y proponiendo derechos iguales para las mujeres, algo que Bentham abordó menos explícitamente.

En resumen, Thompson toma los fundamentos del utilitarismo de Bentham y los radicaliza para desarrollar un análisis económico y social más igualitario, anticipando muchas ideas del socialismo utópico y cooperativismo. Aunque comparten puntos de partida filosóficos, la obra de Thompson se diferencia por su énfasis en la justicia social y la redistribución de la riqueza.

Fuentes:

  1. Claeys, Gregory. "William Thompson and the Irish Radical Background." History of Political Economy, 1991.
  2. Bentham, Jeremy. "An Introduction to the Principles of Morals and Legislation."
  3. Philp, Mark. "Reform and Resistance in the Age of Bentham." Cambridge University Press, 2002.
  4. O'Brien, David J. "The Socialist Thought of William Thompson."
  5. Encyclopedia of Philosophy - "William Thompson" & "Jeremy Bentham."

Consulta a ChatGPT. Revisado, subrayado. 12-28-2024

Guión histórico del capitalismo en Inglaterra

 Introducción

El capitalismo, como sistema económico basado en la propiedad privada de los medios de producción, la acumulación de capital y el intercambio de bienes en mercados libres y/o monopolizados, encontró en Inglaterra su primer y más significativo campo de desarrollo. Este país no solo fue la cuna de la Revolución Industrial, sino también el laboratorio en el que se experimentaron muchas de las transformaciones económicas y sociales que caracterizan al capitalismo moderno.

Surgimiento del capitalismo agrario (siglos XV-XVII)

  1. Transformaciones en la agricultura: Durante el final de la Edad Media, Inglaterra experimentó un proceso de cercamiento de tierras comunales (“enclosures”). Este fenómeno, que comenzó en el siglo XV y se aceleró en el XVII, implicó la privatización de terrenos que previamente habían sido de uso comunitario. Los campesinos perdieron acceso a estos recursos, lo que los forzó a convertirse en trabajadores asalariados o emigrar a las ciudades.

  2. Consolidación de la propiedad privadaLa concentración de tierras en manos de una clase terrateniente permitió la introducción de técnicas agrícolas más avanzadas, aumentando la productividad. La producción de excedentes facilitó la comercialización de productos agrícolas y contribuyó al surgimiento de una economía de mercado.

Desarrollo del capitalismo comercial (siglos XVI-XVIII)

  1. Expansión del comercio internacional: Inglaterra desarrolló un imperio mercantil durante los siglos XVI y XVII. Empresas como la Compañía de las Indias Orientales establecieron rutas comerciales que conectaban Europa con Asia, África y América.

  2. Acumulación primitiva de capital: Este período también estuvo marcado por la explotación colonial y el comercio triangular, que involucró el tráfico de esclavos, materias primas y productos manufacturados. Estas actividades generaron una acumulación masiva de capital en manos de comerciantes y banqueros ingleses.

  3. Instituciones financierasEn el siglo XVII, se fundó el Banco de Inglaterra (1694) y se desarrolló el mercado de valores en Londres. Estas instituciones facilitaron la financiación de actividades comerciales e industriales.

Revolución Industrial y consolidación del capitalismo industrial (siglos XVIII-XIX)

  1. Innovaciones tecnológicasInglaterra fue pionera en la mecanización de la producción, con inventos como la máquina de vapor de James Watt (1769), que revolucionó la industria textil, la minería y el transporte.

  2. Urbanización y proletarizaciónLa migración masiva de campesinos a las ciudades creó una clase obrera que alimentó las fábricas. Las ciudades industriales, como Manchester y Birmingham, se convirtieron en centros de producción masiva y comercio.

  3. Cambios sociales y políticos: Las reformas legales, como la abolición de los gremios y la liberalización del comercio, promovieron un entorno más favorable para los empresarios capitalistas. Al mismo tiempo, la creciente desigualdad social y las duras condiciones laborales generaron movimientos obreros y demandas de reforma.

Capitalismo financiero y globalización (siglos XIX-XX)

  1. Expansión del ferrocarril y comercio globalDurante el siglo XIX, la construcción de redes ferroviarias conectó regiones enteras, facilitando el transporte de bienes y personas. Inglaterra consolidó su posición como el “taller del mundo”, exportando productos manufacturados a sus colonias y otros países.

  2. Dominio del capital financieroEn el siglo XX, la City de Londres se consolidó como un centro financiero global. El capitalismo inglés pasó de estar dominado por la producción industrial a centrarse en la inversión y los servicios financieros.

Conclusión

El desarrollo del capitalismo en Inglaterra fue un proceso multifacético que implicó transformaciones agrarias, comerciales, industriales y financieras. Este modelo no solo transformó a Inglaterra, sino que también sirvió como base para la expansión del capitalismo a nivel global.

Fuentes de información

  1. Polanyi, Karl. La gran transformación. Fondo de Cultura Económica, 1944.

  2. Hobsbawm, Eric. La era del capital (1848-1875). Crítica, 1975.

  3. Marx, Karl. El capital: Crítica de la economía política. Siglo XXI, 1867.

  4. Thompson, E. P. La formación de la clase obrera en Inglaterra. Siglo XXI, 1963.

  5. Wallerstein, Immanuel. El moderno sistema mundial. Akal, 1974.

  6. Ashton, T. S. La Revolución Industrial (1760-1830). Oxford University Press, 1948.

  7. Brenner, Robert. Agriaran Class Structure and Economic Development in Pre-Industrial Europe. Past & Present, 1976.

ChatGPT Consultado y revisado. 12/22/24

Principales pensadores del Mercantilismo

El mercantilismo fue una corriente económica que se desarrolló en Europa entre los siglos XVI y XVIII. Aunque no fue una escuela homogénea ni tuvo exponentes universales, algunos pensadores destacados de diversos países reflejaron las ideas mercantilistas en sus obras. A continuación, se mencionan figuras clave de cada país:

España

  • Tomás de Mercado (1523-1575): Fraile dominico y autor de Suma de tratos y contratos. Analizó las prácticas comerciales y la ética en el comercio, incluyendo temas relacionados con la usura y el comercio con América.
  • Luis de Ortiz (siglo XVI): Propuso políticas para aumentar la riqueza del reino a través de la promoción de la industria y la acumulación de metales preciosos.
  • Martín de Azpilcueta (1491-1586): Aunque más conocido por su contribución a la teoría cuantitativa del dinero, sus ideas influyeron en el pensamiento económico de la época.

Inglaterra

  • Thomas Mun (1571-1641): Autor de England's Treasure by Forraign Trade (1628, publicado póstumamente en 1664). Mun argumentó que el comercio exterior debería ser usado para acumular metales preciosos, y promovió una balanza comercial favorable.
  • William Petty (1623-1687): Aunque sus ideas transitan hacia el pensamiento clásico, es considerado un precursor del análisis cuantitativo en economía y promovió el interés en la riqueza nacional y su medición.

Francia

  • Jean-Baptiste Colbert (1619-1683): Ministro de Finanzas de Luis XIV y figura central del colbertismo. Impulsó políticas proteccionistas, el desarrollo de manufacturas y la centralización del poder económico para fortalecer la economía nacional.
  • Antoine de Montchrétien (1575-1621): Autor de Traité d'économie politique (1615), donde expuso la importancia del Estado en la regulación económica y la promoción del comercio interno y externo.

Alemania

  • Philipp Wilhelm von Hörnigk (1640-1714): Autor de Oesterreich über alles, wann es nur will (1684), en el que delineó nueve principios para alcanzar la autosuficiencia económica y fomentar la riqueza nacional mediante la industria y la agricultura.
  • Johann Joachim Becher (1635-1682): Propuso estrategias para mejorar la economía alemana a través de la diversificación industrial y la reducción de la dependencia externa.

Características generales

Aunque sus enfoques y énfasis variaron, estos pensadores compartieron una visión en la que el Estado desempeñaba un papel crucial en el fortalecimiento de la economía nacional, promoviendo la acumulación de riqueza, el comercio controlado y el desarrollo de industrias estratégicas.

Fuentes consultadas:

  1. Heckscher, Eli F. (1935). Mercantilism.
  2. Coleman, D. C. (1969). Revisions in Mercantilism.
  3. Encyclopædia Britannica, entradas sobre mercantilismo y sus pensadores.
  4. Obras originales de los pensadores mencionados.
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Contexto histórico de la Escuela de Salamanca

La Escuela de Salamanca fue un movimiento intelectual y académico que floreció en el siglo XVI y principios del XVII en torno a la Universidad de Salamanca, en España. Este grupo de teólogos, juristas y economistas se destacó por sus reflexiones avanzadas en diversas áreas como la economía, el derecho, la filosofía moral y la política. Constituyeron un puente entre el pensamiento medieval y las ideas modernas, sentando las bases para muchas disciplinas contemporáneas. A continuación, se ofrece un contexto histórico:

1. Contexto socio-político y religioso

  • La Escuela de Salamanca surgió en un momento de auge del Imperio Español, que dominaba vastos territorios en Europa, América, África y Asia.
  • Era la época de la Contrarreforma, cuando la Iglesia Católica buscaba renovar sus principios frente a la expansión del protestantismo tras la Reforma de Lutero.
  • La conquista y colonización de América por parte de España planteó cuestiones éticas y jurídicas sobre el trato a los indígenas, el derecho a la conquista y la legitimidad de las acciones de los colonizadores.

2. Fundación y desarrollo

  • La escuela tiene como figura fundacional al fraile dominico Francisco de Vitoria (1483-1546), considerado el "padre del derecho internacional moderno". Desde su cátedra en la Universidad de Salamanca, introdujo el pensamiento escolástico renovado por Santo Tomás de Aquino.
  • Posteriormente, otros grandes pensadores como Domingo de Soto, Luis de Molina, Francisco Suárez, y Martín de Azpilcueta contribuyeron a ampliar el impacto de la Escuela en diversas áreas.

3. Aportaciones principales

  • Derecho y política:
    • Desarrollaron principios fundamentales del derecho natural y el derecho internacional, defendiendo la igualdad de todos los seres humanos y cuestionando la legitimidad de la esclavitud y la opresión.
    • Introdujeron conceptos sobre la soberanía popular y el derecho de resistencia al tirano, anticipando ideas modernas sobre democracia y derechos humanos.
  • Economía:
    • Los pensadores de la Escuela de Salamanca reflexionaron sobre cuestiones como el valor justo, la usura (intereses), la inflación y el comercio, sentando las bases de lo que más tarde sería la economía moderna.
    • Por ejemplo, Martín de Azpilcueta estudió el impacto de la llegada de metales preciosos de América en los precios, adelantándose al concepto de la teoría cuantitativa del dinero.
  • Ética y teología:
    • Se centraron en la libertad de conciencia y el libre albedrío, destacando la importancia de la responsabilidad moral en las acciones humanas.

4. Influencia y legado

  • La Escuela de Salamanca influyó profundamente en el desarrollo del derecho internacional, la economía y el pensamiento político, sentando las bases para las teorías de pensadores posteriores como Hugo Grocio y Adam Smith.
  • Aunque su influencia disminuyó con el paso del tiempo, especialmente con la decadencia del Imperio Español, su legado sigue siendo reconocido en la actualidad como una de las contribuciones más importantes del pensamiento ibérico al pensamiento universal.

En resumen, la Escuela de Salamanca fue un movimiento precursor del pensamiento moderno, que abordó problemas fundamentales de su tiempo desde una perspectiva filosófica, jurídica y económica. Su enfoque humanista y racional sigue siendo relevante en la reflexión ética y política contemporánea.

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Una respuesta sobre el alma en los esclavos según Aristóteles

Aristóteles no afirmaba directamente que los esclavos no tuvieran alma, pero sí sostenía ideas que hoy en día se consideran profundamente problemáticas, porque nuestro sistema económico no es esclavista. Su filosofía se basaba en la observación de la naturaleza de las cosas. En su mundo el sistema esclavista era lo natural. En su obra Política, Aristóteles argumentaba que algunas personas estaban naturalmente destinadas a ser esclavas, basándose en la idea de que ciertos individuos eran inherentemente inferiores y, por lo tanto, adecuadamente subordinados a otros.

Aristóteles creía en una jerarquía natural en la que algunas personas estaban predispuestas a la servidumbre debido a sus características inherentes, y esta visión se entrelazaba con sus creencias sobre la naturaleza y el propósito de la humanidad. Su concepción de "alma" no se aplicaba uniformemente a todos los seres humanos en términos de dignidad o capacidad. En su filosofía, el alma tiene diferentes niveles de desarrollo, y él diferenciaba entre el alma de los seres humanos y la de otros seres vivos, como los animales.

Probablemente la afirmación de que Aristóteles sostenía o se acercó a sostener que los esclavos no tenían alma se deba a que en su clasificación del alma, se refería a que el alma humana es única porque es racional, cognitiva y la reflexión y el razonamiento, por su naturaleza, en la concepción de Aristóteles, no eran una cualidad o propiedad del alma de los esclavos, que era un alma sensitiva o animal.

A continuación una referencia a la clasificación del alma según Aristóteles.

Aristóteles desarrolla una teoría del alma en su obra De Anima (Sobre el alma), donde distingue tres niveles o tipos de alma. Cada nivel tiene una función específica y está asociado con diferentes tipos de seres vivos. Estos niveles son:

  1. Alma Vegetativa (o Nutritiva): Este es el nivel más básico del alma y está presente en todas las formas de vida, incluyendo plantas, animales y seres humanos. La función principal de este alma es la nutrición, el crecimiento y la reproducción. Las plantas, por ejemplo, tienen un alma vegetativa que les permite crecer y reproducirse.

  2. Alma Sensitiva (o Animal): Este nivel del alma está presente en los animales y en los seres humanos. Además de las funciones nutritivas, el alma sensitiva permite a los seres vivos percibir el mundo a través de los sentidos, tener deseos y experimentar emociones. Esta alma se encarga de la percepción sensorial, el movimiento y el deseo.

  3. Alma Racional (o Intelectiva): Este nivel del alma es exclusivo de los seres humanos. Se encarga de las capacidades racionales y cognitivas, como el pensamiento, la reflexión y el razonamiento. La función del alma racional es la que permite la actividad intelectual y el desarrollo de la lógica y la ética.

Para Aristóteles, estos niveles del alma están jerárquicamente organizados: el alma racional es superior a la sensitiva, y la sensitiva es superior a la vegetativa. Cada nivel incluye las funciones del nivel inferior, pero añade funciones adicionales. Así, en el ser humano, la función nutritiva y sensitiva se integran con la capacidad racional, permitiendo un tipo de vida que combina la nutrición, la percepción y la razón.

Esta teoría refleja la visión aristotélica de la organización y la jerarquía de las capacidades vitales en los seres vivos.

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Marx sobre el aporte científico de Engels


Dice Marx en el prólogo de la Contribución a la Crítica de la Economía Política (1859):

"El resultado general al que llegué y que una vez obtenido sirvió de hilo conductor a mis estudios puede resumirse así: en la producción social de su vida los hombres establecen determinadas relaciones necesarias e independientes de su voluntad, relaciones de producción que corresponden a una fase determinada de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se levanta la superestructura jurídica y política y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia. Al llegar a una fase determinada de desarrollo las fuerzas productivas materiales de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes o, lo que no es más que la expresión jurídica de esto, con las relaciones de propiedad dentro de las cuales se han desenvuelto hasta allí. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas, estas relaciones se convierten en trabas suyas, y se abre así una época de revolución social. Al cambiar la base económica se transforma, más o menos rápidamente, toda la inmensa superestructura erigida sobre ella. Cuando se estudian esas transformaciones hay que distinguir siempre entre los cambios materiales ocurridos en las condiciones económicas de producción y que pueden apreciarse con la exactitud propia de las ciencias naturales, y las formas jurídicas, políticas, religiosas, artísticas o filosóficas, en un a palabra las formas ideológicas en que los hombres adquieren conciencia de este conflicto y luchan por resolverlo. Y del mismo modo que no podemos juzgar a un individuo por lo que él piensa de sí, no podemos juzgar tampoco a estas épocas de transformación por su conciencia, sino que , por el contrario, hay que explicarse esta conciencia por las contradicciones de la vida material, por el conflicto existente entre las fuerzas productivas sociales y las relaciones de producción. Ninguna formación social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella, y jamás aparecen nuevas y más elevadas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado dentro de la propia sociedad antigua. Por eso, la humanidad se propone siempre únicamente los objetivos que puede alcanzar, porque, mirando mejor, se encontrará siempre que estos objetivos sólo surgen cuando ya se dan o, por lo menos, se están gestando, las condiciones materiales para su realización. A grandes rasgos, podemos designar como otras tantas épocas de progreso en la formación económica de la sociedad el modo de producción asiático, el antiguo, el feudal y el moderno burgués. Las relaciones burguesas de producción son la última forma antagónica del proceso social de producción; antagónica, no en el sentido de un antagonismo individual, sino de un antagonismo que proviene de las condiciones sociales de vida de los individuos. Pero las fuerzas productivas que se desarrollan en la sociedad burguesa brindan, al mismo tiempo, las condiciones materiales para la solución de este antagonismo. Con esta formación social se cierra, por lo tanto, la prehistoria de la sociedad humana.

Federico Engels, con el que yo mantenía un constante intercambio escrito de ideas desde la publicación de su genial bosquejo sobre la crítica de las categorías económicas (en los Deutsch‑Französische Jahrbücher) (Anales Franco-Alemanes), había llegado por distinto camino (véase su libro La situación de la clase obrera en Inglaterra) al mismo resultado que yo. Y cuando, en la primavera de 1845, se estableció también en Bruselas, acordamos elaborar en común la contraposición de nuestro punto de vista con el punto de vista ideológico de la filosofía alemana; en realidad, liquidar cuentas con nuestra conciencia filosófica anterior."

Basados en estas consideraciones explícitas de Marx es que reafirmamos que Engels, es un creador con el mismo nivel de Marx, de la concepción dialéctica, materialista, histórica, que conocemos solamente como marxismo. Y desde el punto de vista teórico abordó el estudio científico de problemas más amplios y diversos como la dialéctica de la naturaleza, el origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, problemas militares, teoría de la violencia, además de temas económicos, sociológicos y filosóficos en el Anti-Dühring.

Para ampliar y profundizar sobre estos planteamientos, nos parece necesaria la lectura de dos artículos: 

Friedrich Engels, Mucho más que un «segundo violín», Ronald León Nuñez, 6 de Diciembre de 2020 

Federico Engels: Siempre un dragón, nunca una pulga, Paquita Armas Fonseca, 28 Noviembre 2020

Modo de Producción Asiático: ¿la raíz del atraso desigual?

Modo de Producción Asiático: ¿la raíz del atraso desigual? ¿Por qué Europa llegó al capitalismo y Asia y América indígena quedaron histórica...