lunes, diciembre 29, 2025
Premio Nobel 2025 y la teoría del mercado
domingo, mayo 04, 2025
Poder financiero mundial
En este artículo se presenta un mapa del poder financiero global, con datos, actores clave y reflexión sobre su estructura.
1. ¿Qué es el poder financiero?
El poder financiero es la capacidad de influir o condicionar decisiones económicas, políticas y sociales mediante el control del capital: inversiones, préstamos, deuda, activos y mercados.
Según Susan Strange (1996), una de las pioneras de la economía política internacional, el poder estructural en las finanzas permite “decidir qué se financia, en qué condiciones, y quién queda fuera”.
2. Los principales actores del poder financiero global
2.1 Top 5 consorcios financieros
| Entidad | Activos bajo gestión (AUM) | Sede | Ámbito de influencia |
|---|---|---|---|
| BlackRock | +$10 billones USD | Nueva York | Presente en gobiernos y bancos centrales |
| Vanguard | +$8 billones USD | Pensilvania | Principal accionista en muchas Fortune 500 |
| Fidelity | +$4.5 billones USD | Boston | Fondos de pensiones y ahorro familiar |
| State Street | +$4 billones USD | Boston | Institucional, ETFs, y bonos soberanos |
| JP Morgan | +$3 billones USD | Nueva York | Inversión pública y privada global |
Rothschild: Dinastía europea histórica. Su estructura de poder actual es descentralizada pero altamente influyente.
Walton (Walmart): Más de $230 mil millones en riqueza combinada.
Musk y Bezos: Aunque tecnólogos, concentran activos e infraestructura crítica (espacio, transporte, comercio).
Koch: Uno de los conglomerados privados más poderosos de EE. UU., fuerte influencia política y energética.
| País/Ciudad | Rol en el sistema financiero global |
|---|---|
| EE. UU. (Wall Street) | Control del dólar, mercado de deuda, NYSE |
| China (Pekín-Shanghái) | Bancos estatales, financiamiento estratégico |
| Reino Unido (Londres) | Servicios financieros y paraísos fiscales |
| Suiza (Zúrich, Basilea) | Banca privada y Banco de Pagos Internacionales |
| Singapur y Hong Kong | Puentes financieros entre Asia y Occidente |
3. ¿Qué tan concentrado está el poder financiero?
Según el Credit Suisse Global Wealth Report (2023) y Oxfam (2024):
El 1% más rico del planeta posee el 45% de la riqueza.
Solo 10 empresas financieras gestionan activos por encima del 35% del capital mundial invertido.
Entre $8 y $36 billones USD están ocultos en jurisdicciones offshore (Fuente: Zucman, 2015).
Dato importante: La riqueza monetaria en paraísos fiscales equivale al PIB conjunto de China y Alemania.
En la práctica, los límites entre lo público y lo privado se difuminan:
BlackRock ha sido asesor de bancos centrales (incluso del BCE).
El Tesoro de EE. UU. depende del mercado para colocar su deuda.
Gobiernos en crisis (como Grecia o Argentina) han sido condicionados por los fondos de inversión y bonistas.
Se configura así una interdependencia funcional, donde los grandes fondos pueden “disciplinar” Estados, y los Estados protegen al sistema financiero en tiempos de crisis.
5. Una pregunta: ¿es posible democratizar las finanzas? o ¿la sociedad se resignará a la existencia del 1% que posee casi la mitad de la riqueza mundial según Oxfam?
Comprender quién maneja el dinero es un paso para democratizarlo. El actual sistema financiero global es altamente difuso y concentrado. En lugar de servir al bien común, sigue guiado por la rentabilidad privada.
Para revertir esto, se requiere:
Regulación efectiva de los mercados y paraísos fiscales.
Fortalecimiento de bancos públicos e inversión social.
Transparencia en la propiedad de activos.
Justicia fiscal global.
Susan Strange (1996), The Retreat of the State. Cambridge University Press.
Fichtner, Heemskerk & Garcia-Bernardo (2017), "Hidden Power of the Big Three", Business and Politics.
Thomas Piketty (2020), Capital e Ideología.
Gabriel Zucman (2015), La riqueza oculta de las naciones.
Oxfam (2024), Desigualdad Global: Informe Anual.
Credit Suisse (2023), Global Wealth Report.
BIS – Bank for International Settlements.
BlackRock, Vanguard & SSGA – Sitios oficiales de gestión de activos.
El Neo Mercantilismo
Se argumenta que los aranceles proteccionistas ya fueron aplicados por los mercantilistas (se hace una referencia explicativa de la teoría y los principales impulsores, su clase social e intereses) y que quienes impulsan hoy la misma política cometen el mismo error: el problema no esta en los aranceles sino en la capacidad productiva, en la división del trabajo, en la tecnología de la producción y distribución y consumo en masa por parte de la sociedad
sábado, mayo 03, 2025
Renta Básica Universal, elementos para un debate
La Renta Básica Universal (RBU) es una propuesta compleja y profundamente controversial, que se sitúa en la intersección de la economía, la ética y la política. A continuación una referencia sobre sus fundamentos, tensiones internas y perfil sociopolítico de sus actores:
- Redistribución del ingreso: Aspira a reducir la desigualdad mediante una transferencia directa, incondicional y periódica de dinero a todos los ciudadanos.
- Automatización y pérdida de empleos: Frente al avance tecnológico y la destrucción de empleo tradicional, la RBU se presenta como una red de seguridad.
- Simplificación del Estado de bienestar: En lugar de múltiples subsidios condicionados, una RBU podría ser más eficiente y reducir la burocracia.
- Estímulo a la demanda agregada: Al aumentar el ingreso disponible de los sectores de menores recursos, se impulsa el consumo interno.
- Poder de negociación laboral: Permite a los trabajadores rechazar empleos precarios o mal pagados, fortaleciendo su posición negociadora.
- Justicia social: Todos tienen derecho a una existencia digna, independientemente de su participación en el mercado laboral.
- Libertad real: Inspirado en el republicanismo (Philippe Van Parijs), la RBU ofrece libertad efectiva al permitir elegir no trabajar o cambiar de ocupación sin presión extrema.
- Igualdad de oportunidades: Se propone como un piso mínimo que iguala condiciones iniciales.
- Reconocimiento del trabajo no remunerado: Incluye cuidados, arte, voluntariado, usualmente invisibilizados en el sistema económico tradicional.
- Transversalidad ideológica: La RBU ha sido promovida tanto por sectores de izquierda (igualdad, justicia social) como por algunos libertarios (reducción del Estado, libertad individual).
- Cohesión social y estabilidad democrática: En contextos de precariedad masiva, se plantea como forma de evitar estallidos sociales.
- Desconfianza en el pleno empleo como política viable: Parte de la crítica post-keynesiana a la centralidad del trabajo asalariado.
- Progresistas vs. Libertarios: Progresistas ven la RBU como complemento al Estado de bienestar. Libertarios la conciben como reemplazo del mismo, para reducir el tamaño del Estado.
- Académicos vs. Políticos: Académicos como Van Parijs o Guy Standing abogan por modelos teóricos complejos. Políticos buscan versiones parciales o experimentales (como Finlandia, Alaska, o pilotos en India o Kenia).
- Movimientos sociales vs. Think tanks empresariales: Ej. el interés de Silicon Valley (como Y Combinator) en la RBU como solución a la automatización, en contraste con movimientos como el Basic Income Earth Network (BIEN), más comprometidos con la justicia social.
- Clase media ilustrada/precaria: Profesionales con conciencia crítica o que sufren inseguridad laboral.
- Militancia progresista y libertaria digital: Jóvenes, freelancers, sectores creativos.
- Algunas élites tecnológicas: Jeff Bezos, Elon Musk, Sam Altman han expresado simpatía como respuesta al desempleo tecnológico.
- Intelectuales de izquierda postmarxista: Ej. Antonio Negri, David Graeber (que propuso ideas como el “trabajo basura”).
- Clases altas tradicionales: Rechazan financiar con impuestos una política de redistribución masiva.
- Sindicatos tradicionales: Tienen reparos al ver peligrar el modelo basado en el trabajo asalariado y convenios colectivos.
- Socialdemócratas clásicos: Temen que la RBU desmonte el Estado de bienestar en lugar de reforzarlo.
- Neoliberales ortodoxos: Rechazan la idea por "crear dependencia" y erosionar incentivos laborales.
- Philippe Van Parijs: Filósofo belga, autor de Real Freedom for All.
- Guy Standing: Economista británico, autor de The Precariat.
- Eduardo Suplicy: Senador brasileño, uno de los primeros en impulsar una RBU legal.
- David Graeber: Antropólogo anarquista, apoyó la RBU en el marco de una crítica al trabajo improductivo.
- Rutger Bregman: Historiador neerlandés, defensor del ingreso universal.
- Thomas Piketty: Aunque progresista, ha sido escéptico, prefiriendo impuestos progresivos y servicios públicos gratuitos.
- Robert Greenstein (Center on Budget and Policy Priorities): Crítico desde el progresismo, argumenta que desvía fondos de programas focalizados.
- Milton Friedman: Aunque propuso un negative income tax, criticaba transferencias incondicionales.
La burguesía internacional y la distribución de la riqueza para combatir la pobreza según ChatGPT
- Filantropía corporativa y filantrocapitalismo. Grandes fundaciones y empresas tecnológicas han promovido iniciativas contra la pobreza y el hambre, muchas veces a través de fundaciones privadas:
- Fundación Gates (Bill y Melinda Gates)
- Fundación Rockefeller
- Fundación Ford
Aunque sus acciones son criticadas por mantener una lógica vertical o por buscar beneficios indirectos, han invertido miles de millones en salud, educación y seguridad alimentaria.
- Inversiones de impacto (Impact Investing). Sectores financieros que buscan combinar rentabilidad con impacto social positivo. Fomentan proyectos que reduzcan desigualdades y mejoren condiciones de vida, especialmente en el Sur Global.
- Capitalismo consciente o stakeholder capitalism. Este enfoque, promovido por el Foro Económico Mundial (Davos), sostiene que las empresas deben velar no solo por sus accionistas, sino también por empleados, comunidades y el medioambiente. Se defiende como una forma sostenible de capitalismo, aunque también es criticado por su ambigüedad.
- Bill Gates. Ha abogado por más impuestos a los ricos y ha financiado programas de vacunación y lucha contra el hambre. Sin embargo, también ha sido cuestionado por su poder en la gobernanza global de la salud.
- Warren Buffett. Ha pedido públicamente que se suban los impuestos a los millonarios. Donó la mayor parte de su fortuna a la Fundación Gates.
- George Soros. A través de Open Society Foundations, ha financiado movimientos democráticos, derechos humanos y programas sociales, especialmente en Europa del Este y África.
- Laurene Powell Jobs, MacKenzie Scott, etc. Estas figuras han promovido la redistribución a través de donaciones masivas a organizaciones sociales, universidades y redes de base.
- Elon Musk y Jeff Bezos (parcial y estratégicamente). Aunque son figuras asociadas al hiperacumulacionismo, en ocasiones han promovido (y financiado) causas sociales, aunque con motivaciones ligadas al "branding social" y la innovación tecnológica.
- Una forma de ampliar mercados.
- Una estrategia para evitar conflictos sociales.
- Una narrativa moral que fortalece su legitimidad.
viernes, enero 24, 2025
Economía Política Marxista después de Marx
La economía política marxista ha evolucionado significativamente desde la muerte de Karl Marx en 1883. Este desarrollo ha sido impulsado por la necesidad de responder a las transformaciones del capitalismo, las luchas sociales y los avances teóricos en diversas disciplinas. A continuación, se presenta un resumen de esta evolución, dividida en períodos clave.
Finales del siglo XIX y principios del siglo XX: la consolidación inicial
Tras la muerte de Marx, Friedrich Engels desempeñó un papel crucial en la difusión y desarrollo de la teoría marxista. Engels editó y publicó los volúmenes II y III de El Capital, lo que permitió completar en parte el análisis económico de Marx. Además, Engels popularizó conceptos fundamentales del materialismo histórico y la economía política marxista.
En esta etapa, surgieron figuras importantes como Karl Kautsky, Rosa Luxemburgo y Vladímir Lenin, quienes interpretaron y adaptaron el marxismo a los desafíos de su tiempo:
Karl Kautsky: Considerado el principal teórico de la Segunda Internacional, Kautsky buscó sistematizar el marxismo. Aunque defendió el determinismo económico, fue criticado por otros marxistas por su enfoque reformista y su postura frente a la revolución.
Rosa Luxemburgo: Su obra más destacada en economía política, La acumulación del capital (1913), analizó las limitaciones del capitalismo en la expansión de nuevos mercados. Luxemburg argumentó que la expansión imperialista era una necesidad inherente del sistema capitalista.
Vladímir Lenin: Lenin desarrolló una teoría del imperialismo como "la fase superior del capitalismo". Su análisis se basó en la concentración del capital, la formación de monopolios y la exportación de capital hacia economías periféricas. Fué el primero en aplicar la teoría económica marxista y de Engels, al estudio del concepto del mercado interno, examinando la relación entre este concepto y del mercado externo. Aplicó su estudio al desarrollo del mercado interno en la Rusia de su época, revolucionando la teoría sobre el mercado refutando teorías de derecha e izquierda sobre el mercado y sacando conclusiones económico políticas, como la detección del surgimiento del proletariado en la Rusia feudal, y la necesidad y perspectivas de la toma del poder a partir de su organización dirigido por un partido político de vanguardia.
El período de entreguerras: debates y bifurcaciones
El período de entreguerras fue testigo de intensos debates dentro del marxismo, en parte debido a las contradicciones del capitalismo, la Revolución Rusa y la aparición del fascismo. Entre las principales contribuciones destacan:
El marxismo soviético: En la Unión Soviética, el marxismo-leninismo se convirtió en la ideología oficial del Estado. Teóricos como Nikolái Bujarin y Evgueni Preobrazhenski contribuyeron al debate sobre la transición al socialismo y las políticas de industrialización.
La Escuela de Frankfurt: Fundada en 1923, esta corriente combinó el marxismo con el psicoanálisis, la teoría crítica y otros enfoques interdisciplinares. Pensadores como Max Horkheimer, Theodor Adorno y Herbert Marcuse analizaron cómo el capitalismo avanzaba a través de la cultura y la ideología.
La teoría de la dependencia: Aunque no se consolidó plenamente hasta mediados del siglo XX, las ideas sobre el subdesarrollo y la dependencia comenzaron a gestarse en este período, influyendo posteriormente en el marxismo latinoamericano.
La posguerra y el auge del capitalismo fordista
Tras la Segunda Guerra Mundial, el capitalismo entró en una fase de expansión sostenida basada en el fordismo y el keynesianismo. Durante este período, la economía política marxista se adaptó para analizar estas nuevas condiciones:
Paul Sweezy y Paul Baran: En El capital monopolista (1966), ambos autores argumentaron que el capitalismo había evolucionado hacia una forma monopolista, caracterizada por una tendencia a la sobreacumulación y el subconsumo.
Louis Althusser: Este filósofo marxista francés introdujo una lectura estructuralista del marxismo, enfatizando el papel de las "instancias" económicas, políticas e ideológicas. Su teoría de los aparatos ideológicos del Estado tuvo un impacto duradero en las ciencias sociales.
Ernest Mandel: Este economista belga desarrolló la teoría de las ondas largas del desarrollo capitalista, que vinculó las crisis económicas con las innovaciones tecnológicas y las luchas de clase.
De la crisis del fordismo a la globalización neoliberal
La crisis del capitalismo en los años 70 marcó el fin de la era fordista y el inicio de una etapa de globalización neoliberal. En este contexto, el marxismo experimentó una revitalización y una diversificación:
David Harvey: Harvey se destacó por su análisis geográfico del capitalismo. En obras como El nuevo imperialismo (2003), desarrolló el concepto de "acumulación por desposesión" para describir cómo el capital continúa expandiéndose mediante la privatización y el despojo de recursos.
Immanuel Wallerstein: Su teoría del sistema-mundo, aunque no estrictamente marxista, tiene raíces en la economía política marxista. Wallerstein analizó cómo el capitalismo opera a nivel global mediante una división internacional del trabajo entre centros, periferias y semiperiferias.
Samir Amin: Este teórico africano combinó el marxismo con el análisis de la dependencia y el desarrollo desigual. Amin criticó la globalización neoliberal como una nueva forma de imperialismo.
El siglo XXI: desafíos y renovaciones
En el siglo XXI, el marxismo ha enfrentado nuevos retos, como la crisis financiera de 2008, el cambio climático y el auge de movimientos anticapitalistas. Entre las principales tendencias destacan:
La ecología marxista: Autores como John Bellamy Foster han revisado el concepto de la "fractura metabólica" para analizar la relación entre capitalismo y crisis ecológica.
El marxismo feminista: Figuras como Silvia Federici han destacado el papel del trabajo reproductivo en la acumulación de capital, ampliando el análisis marxista hacia las dimensiones de género.
El análisis del capitalismo digital: Con la expansión de las plataformas tecnológicas, autores como Nick Srnicek han explorado cómo el capitalismo se adapta a nuevas formas de extracción de valor, como los datos y la vigilancia.
El marxismo global: Esta corriente ha buscado integrar las experiencias del Sur Global en el análisis marxista, destacando las formas en que el imperialismo, el racismo y la colonialidad se entrelazan con el capitalismo.
Conclusión
Desde finales del siglo XIX hasta la actualidad, la economía política marxista ha evolucionado para abordar las transformaciones del capitalismo y las luchas sociales. Aunque ha enfrentado críticas y desafíos, sigue siendo una herramienta teórica vital para analizar las dinámicas económicas, sociales y políticas del mundo contemporáneo.
Consulta a ChatGPT. Revisado y ampliado en lo relacionado con la teoría del mercado de Lenin. 01/24/25
domingo, junio 14, 2020
Socioeconomía de Pandemia
- Pandemia y Comportamiento Social.
- La Pandemia del Coronavirus es un hecho social mundial. La pandemia tiene, según lo oficialmente sostenido un supuesto origen natural en transmisiones a seres humanos a partir de virus de animales; esta es la explicación científica más respaldada institucionalmente, la más aceptada y difundidai. Pero, como se sabe, existen hipótesis de que se trata de un evento creado o fomentado por investigaciones y acciones relacionadas con la guerra biológica en el contexto de la Guerra Comercial entre Estados Unidos de América y la República Popular China.ii Estas últimas son hipótesis sostenidas por algunos expertos, en donde se argumenta que se trata de una guerra viral creada o fomentada contra o por la República Popular China y sus aliados iii o de intentos premeditados de reducción de la población mundialiv, especialmente la de "tercera edad" que se considera una "carga pública" aun cuando haya cotizado toda su vida para su retirov.
- La pandemia ha puesto un poco de claridad en la esencia de la relación humana en términos de igualdad humana, en principio, en el acceso a la salud pública. El Coronavirus, de relativamente fácil contagio, en todo lugar, en toda relación humana, por ejemplo, obliga a que la conducta de los ricos exprese preocupación, cotidianamente, de que los pobres “anden protegidos”, sobre todo para que no propaguen la enfermedad y especialmente si existe el peligro de que los contagie a ellos. Es una especie de aplicación del principio de Adam Smith, el interés individual se conjuga con el interés colectivo de protegerse de la enfermedad.
- Se realizan esfuerzos mundiales por dar tratamiento público a pacientes pobres y ricos; por el alto grado de contagio, por letalidad del virus, por la cantidad abrumadora de pacientes, por la falta de “privacidad” en la atención hospitalaria masiva, se vuelve difícil la discriminación de atención hospitalaria por ingresos de las personasvi, excepto en casos de élites oligárquicas que tienen exclusivas relaciones políticas y poder económico y se “aislan”, por ejemplo, en lujosos yatesvii.
- A nivel de todas las naciones del mundo se ha evidenciado que cuando se trata de un problema de salud de toda la humanidad, ningún sistema privado de salud puede soportar directamente la falta de rentabilidad que implica la atención de la pandemia, por los costos en infraestructura, equipos, materiales, salarios. El beneficio social es un problema del sector público, del Estado; el beneficio privado, la ganancia, es un problema del sector privado, del Mercado. Con seguridad se puede afirmar que la farmacología privada ve la pandemia como una oportunidad de generar ganancias, inclusive, medrando de la inversión pública, para crear la vacuna contra el Coronavirus.viii
- La realidad de la pandemia, obliga a cuestionar el interés privado en términos de salud, el sector privado, el Mercado, acentúa su vegetación hacia el Estado. En estas circunstancias de pandemia, de epidemia mundial, nadie se atreve a proponer la privatización de los servicios de salud.ix Al contrario, los servicios privados de salud, aceptan la conducción de los servicios públicos de salud y se integran a ellos sobre todo en términos presupuestarios.
- La impotencia de la medicina mercantil está exhibida, tanto, que el mercantilismo en la medicina se oculta y mimetiza para medrar de los presupuestos públicos necesariamente incrementados casi exponencialmente por la gravedad que la pandemia implica para la economía y la población mundial.x
- En alguna medida, la escala de valores mercantil individualista institucionalizada se cuestiona. El egoísmo en el bienestar se derrumba al entender explícita o implícitamente que el bienestar propio depende del bienestar del prójimo.xi Se redescubre la importancia de socializar, de comunicarnos y despedirnos como seres humanos ante la realidad de millares de pacientes que, independientemente de sus ingresos, mueren prácticamente incomunicados de familiares y amigos, hacinados sus cadáveres en salas y contenedores, o en el peor de los casos con cadáveres en casas y calles sin que puedan recogerse.xii
- La pandemia nos ha ayudado como seres humanos a, como se dice a dar un paso más para “poner los pies sobre la tierra”, al acercarnos a entender un poco más lo que significa solidaridad humana, que el dinero solamente tiene sentido si se materializa, por ejemplo, en atención directa de los seres humanos que nos auxilian en los hospitales, que nos transportan, nos informan, nos dan servicios médicos necesarios, arriesgando sus propias vidas; el aislamiento que produce la pandemia nos ha obligado a reflexionar con mas profundidad sobre la importancia de la provisión de bienes y servicios elementales (alimentos, agua, electricidad, etc.) y que cada persona depende del trabajo de otras.
- La pandemia le ha demostrado con más rigor, con más claridad, a la humanidad que la relación social es esencial, que el dinero es expresión solamente de la actividad humana que produce el agua, los alimentos, la electricidad, el servicio de internet, de los celulares, etc. Por el aislamiento en que la actividad consumista tiene un receso, el cerebro humano descansa de la presión publicitaria hacia la compra compulsiva, y por ello a pesar de que se habla de miles de millones de dinero en deuda que adquieren los Estados, la humanidad ve casi directamente, asociando ideas con rapidez, respiradores, mascarillas, camas de hospital, alimentos, por ejemplo.
- La pandemia cuestiona los valores no solamente desde el punto de vista individual, por la solidaridad humana elemental, interesada o no, que despierta, sino también por realismo social, que debe obligar a entender, aún a los más cerrados pensadores neoliberales, que no todo puede verse desde la óptica del interés privado, que el Estado “fuerte y con grasa” en Salud Pública, no solamente es conveniente, sino necesario para proteger a toda la Sociedad de una pandemia. La necesidad y preponderancia del Estado, entendido este como administrador de bienes públicos es una evidencia clara para toda la humanidad.xiii
- La comunicación entre humanos en el contexto de la pandemia evidencia, en un probable resumen de comportamientos sociales:
- que no es la misma relación humana la que se establece de manera directa personal que la indirecta virtual;
- que el aislamiento es una forma de socializar cuidando la salud propia y la de otras personas;
- que el aislamiento no puede realizarse sin la producción social;
- que existen límites para para el comportamiento individualista y egocentrista;
- que se asiste a una situación en que se evidencia que la humanidad por el desarrollo de la tecnología y el capitalismo, es cada vez más, individualmente independiente, pero que es también cada vez más, socialmente dependiente. El mundo está aislado pero está cada vez más interconectado y más bien intercomunicado.xiv
- Como se demuestra en la apremiante realidad que ha ocasionado la pandemia, todo se relaciona con la economía real, social, de la producción social concreta, de energía eléctrica, implementos médicos, medicamentos, vacunas, alimentos, agua, incluso de los celulares que sirven para mantener al ser humano interconectado; la situación de la pandemia ha contribuido en alguna medida a poner en su puesto la ilusión del dinero.xv “El dinero no se come” recordaba hasta un economista neoliberal.xvi
- La pandemia se da en el contexto del sistema capitalista, en donde el dinero se convirtió de medio de intercambio a finalidad del proceso económico por su conversión a capital dinero. La separación de la función del dinero de medio de expresión de intercambio de mercancías, a finalidad en un proceso interminable de generación de ganancias ocasionó que el dinero aparezca como que tiene vida propia.
- Y en la situación de la pandemia la “vida propia” del dinero se fortalece por medio de la función virtual del dinero, término profundo, usado por Marx a mediados del siglo XIX. Los Estados recurren al endeudamiento o a la emisión monetaria para sobrellevar los gastos que ocasiona la pandemia.xvii
- Como al final sucede, tras el dinero virtual existen relaciones sociales de producción reales, que implican la existencia de clases sociales, cuya confrontación será probablemente más crítica y confrontada en el futuro casi inmediato en las siguientes dimensiones:
- el desempleoxviii
- el salario básico universalxix
- expansión de programas sociales del Estado en cantidad y calidad
- expansión de servicios de salud pública, en calidad y en cantidad
- aumento del IVA
- política fiscal progresiva
- pago de la deuda externa
- lucha social por cambios en el modelo y el sistema económico
- recuperación y actualización de la teoría y la política del socialismo como alternativa al capitalismo.
- Pandemia, Neoliberalismo y Socialismo
- La pandemia del Coronavirus ha puesto de relieve en cierta medida el límite del individualismo capitalista, y más, se ha puesto más claridad en la irracionalidad de la privatización de servicios esenciales que provee el Estado, como el de la salud, que ha sido y probablemente será, a pesar de todo el fracaso de sus políticas privatizadoras, un postulado del neoliberalismo.
- Producto de las necesidades de salud pública de una creciente población mundial los gastos en salud pública han ido creciendoxx. La Pandemia ha mostrado que los sistemas privatizados o semi privatizados de salud pública, no solamente no tenían previsiones ni provisiones mínimas para una epidemia generalizada, sino que han sido y son incompetentes para controlarla y atenuarla adecuadamente, con la eficiencia, eficacia y efectividad, como acostumbran a decir las gerencias neoliberales. No tuvieron, no tienen y ni tendrán suficientes capacidades, hasta de equipo médico básico, para atender y solucionar un problema de salud pública de la humanidad que potencia y reproduce la misma riqueza social privatizada.xxi
- El negocio de la venta de vacunas a nivel mundial y de implementos de salud preventiva y curativa, y en el marco de la pandemia, especialmente por medio de las corporaciones dedicadas a la industria farmacéutica y bioquímica, y las relacionadas con la salud, tiene desde hace mucho tiempo a la oligarquía financiera mundial y sus empresas y sus políticos enriqueciéndose con los presupuestos gubernamentales.
- El sector público debilitado por décadas de políticas neoliberales, privatizadoras enfrenta ahora requerimientos presupuestarios para Estados que fueron saqueados en el período neoliberal y son y serán saqueados durante y después de la pandemia.
- Será posible en este contexto, replantear la necesidad de fortalecer la estatización o reestatización de bienes y servicios públicos estratégicos que fueron enajenados, privatizados, que pertenecen o pertenecían al Estado.
- Incluso, en la dimensión de la política económica táctica, se puede vaticinar que se propondrá la necesidad de que en la mal denominada, porque no existe, “libre competencia del mercado” se desarrolle la participación del Estado, en la administración de recursos y servicios fundamentales públicos que fueron privatizados en períodos neoliberales como la producción y distribución de energía eléctrica, las telecomunicaciones, la provisión de internet, el sistema de pensiones y sobre todo las estructuras financieras fortaleciendo los Bancos del Estado. El Estado podría retomar el desarrollo de empresas del Estado, que anteriormente administraba y poseía, empezando por la producción de medicinas y otros productos farmacéuticos y, en general de provision de bienes y servicios de salud.
- Los Estados capitalistas, centrales y periféricos, se verán debilitados y las naciones serán succionadas en sus presupuestos por los bancos de la oligarquía financiera mundial y local, y los costos intentarán dirigirse hacia la absolutamente mayoritaria población en forma de imposición fiscal regresiva, recortes de programas sociales, reducción de salarios reales, reducción de montos de pensiones, control social represivo institucional y no institucional.
- La tendencia histórica del suceso mostrará que una pandemia de este tipo solamente puede ser confrontada con Estados que estén o que tiendan a estar al servicio del pueblo. Estados en que tienen prioridad los servicios públicos sobre los servicios privados.
- Pero en el contexto de la pandemia, queda clara la indispensable y necesaria acción del Estado y los servicios públicos. La burguesía misma, en palabras de uno de sus ilustrados políticos, probablemente con un gesto motivado por la aflicción de la pandemia, reflexiona sobre como cambiará la vida del ser humano después de la pandemia hacia la “solidaridad social”. Pero al mismo tiempo se preocupa del mantenimiento del orden mundial liberal, después de la pandemia, en medio de una “agitación política y económica que podría durar por generaciones” (Kissinger)xxii.
- Uno de los problemas de confrontación social presente y futuro será el problema derivado del servicio de la inconmensurable deuda externa mundial que adquirirán los Estados con motivo de la pandemia.xxiii El problema de la deuda externa no es nuevo, ya había sido planteado en el siglo pasado por Fidel Castroxxiv, refiriéndose a una deuda externa que al final resulta impagable e incobrable porque se extienden al infinito intereses, refinanciamientos, readecuaciones y presiones financieras.xxv En este caso de la pandemia, siendo que solamente los presupuestos públicos, los Estados, pueden hacerle frente a la pandemi, la deuda pública mundial obviamente seguirá creciendo.
- El manejo de los presupuestos y acciones del Estado relacionadas con la deuda externa, con motivos de la pandemia del Coronavirusxxvi, se esta convirtiendo en una preocupación de los organismos financieros internacionales. Se vaticina la posibillidad de que los países no puedan pagarla y la necesidad de “reestructurarla”xxvii.
- La forma en que confrontan los problemas de salud pública países con sistemas sociales diferentes serán evaluadas; están presentes o al menos latentes, las reflexiones y posiciones generalizadas sobre la democracia socialista y la democracia capitalista en la resolución de problemas de salud pública, en especial.
- El fracaso del neoliberalismo, que propició la privatización de los servicios de salud, se puede apreciar ahora no como un fracaso del modelo económico, de un modo de funcionamiento del sistema, sino como un fracaso del sistema económico, un fracaso del capitalismo.xxviii
- La teoría y la práctica política mundial, recapitulará la dimensión del Socialismo, como Ciencia y como Acción. Seguramente se examinarán temas como que el tratamiento y resolución de la pandemia y que los futuros problemas globales de la humanidad solamente pueden tratarse adecuadamente en una sociedad con principios socialistas que recojan de manera positiva las negativas experiencias del estatismo de la extinta URSS. Serán por ejemplo recapituladas las experiencias de la República Popular Chinaxxix. Vietnamxxx y Cubaxxxi contrastadas especialmente con los Estados Unidos de Américaxxxii a la luz de las concepciones socialistas y capitalistas de organización social.