Sobre la teoría del mercado y el Premio Nobel 2025


Este artículo contiene una crítica inicial a la teoría de Joel Mokyr, Premio Nobel de Economía 2025. Esencialmente trata de puntualizar que el "mercado de ideas" es una resultante y no una causa del intercambio mercantil, de la economía de mercado capitalista. No es lo mismo sostener, como nos parece lo hace Mokyr, de que el mercado de ideas transforma la realidad del mercado, la esencia y la forma en que aparece; para nosotros es al revés, la realidad del mercado transforma la ideología, la conciencia, y mercantiliza las ideas, las hace objetos de compra y venta. Posteriormente abordaremos las implicaciones sociológicas de sus afirmaciones.

Puntos a tratar en este artículo:

Mercado e instituciones no estatales
Mokyr y la relación de mercado con el crecimiento
Fuentes para estudiar específicamente el concepto de “mercado” en Mokyr


Revisamos inicialmente, cerca de un centenar de artículos de Mukyr, que aparecen en su CV, y que pueden descargarse en forma de pdf.

Y solicitamos a ChatGPT un resumen de la teoría del mercado, en este caso, de Mokyr, que revisamos y constatamos en un primer momento.

Nos hemos apresurado a evaluar críticamente el trabajo de Mokyr, un tanto, preocupados por el sesgo ideológica que han tenido la concesión de los Premios Nobel de este 2025 ejemplificado, con crudeza, con el cuestionable y controversial otorgamiento a María Corina Machado, del Premio Nobel de la Paz.

Aunque Mokyr no desarrolla una teoría formal del mercado al estilo de la economía neoclásica (y todo indica que, mucho menos de la teoría materialista, histórica y dialéctica) sí utiliza la metáfora del “mercado de ideas” (¿como "la mano invisible" de Smith?) para explicar cómo la competencia intelectual e institucional impulsó la innovación y el crecimiento económico moderno. Para Mokyr no es el mercado, como categoría histórica, que ha llegado a su desarrollo máximo, con el asalariamiento de la gran mayoría de la población, la incorporación de la tierra como mercancía y la producción masiva de mercancías, lo que impulsa de manera inédita la innovación, la división del trabajo, la producción masiva de mercancías, sino la competencia intelectual e institucional, el mercado de ideas, metafórico pero sobre todo real, según Mokyr, es el origen de la innovación y consecuentemente del desarrollo tecnológico; "buena forma" de tomar el rábano por las hojas.

Mokyr describe que en Europa surgió un “competitive market for ideas” donde nuevas teorías e interpretaciones eran evaluadas por lógica y evidencia más que por conformidad a dogmas. No. Ese fué uno de los efectos, no la causa de la innovación; el mercado de ideas era una forma más de las relaciones de mercado, ahora extendidas en toda la sociedad, como no había existido en sociedades medievales o feudales, con unidades de producción que no producían mercancías, sino bienes para el autoconsumo, principalmente. En este mercado de ideas, (seguimos con Mokyr) competir y validar conocimiento fue fundamental para la Revolución Científica y, en última instancia, para el crecimiento económico. Este concepto aparece, por ejemplo, en trabajos sobre The Gifts of Athena (2002), donde Mokyr argumenta que una cultura abierta al intercambio de conocimiento funciona como un mercado competitivo donde las ideas se seleccionan y compiten por aceptación y uso productivo. No es que el intercambio mercantil abre la cultura de intercambio, abre todo el mercado, hasta el intercambio mercantil de ideas< sino que para Mokyr la cultura de intercambio de ideas, surgido no se sabe donde, abre el intercambio mercantil en la realidad, vaya precioso razonamiento.

El mercado de ideas. según Mokyr, es una metáfora metodológica que equipara el intercambio abierto de conocimiento con un sistema competitivo que favorece la selección y difusión de innovaciones.


Si bien Mokyr no se centra explícitamente en mercados de bienes y servicios como lo haría un economista ortodoxo (y heterodoxo también), su investigación vincula mercados con condiciones institucionales abiertas. Según Encyclopaedia Britannica Mokyr sostiene que el crecimiento económico sostenido requiere que los cambios tecnológicos y los productos basados en conocimiento “no sean bloqueados por grupos industriales establecidos” y que la economía no esté dominada por monopolios o élites privilegiadas. Sus colegas, también ganadores del Premio Nóbel 2025, previenen, según entendemos, políticas contra grupos, como los sindicatos y organizaciones de trabajadores, que resultan "perdedores" en los procesos de innovación porque son desplazados de sus trabajos por los avances tecnlógicos. El problema no es la apropiación privada de los medios de producción y los beneficios de la productividad sino el antagonismo que muestran los asalariados, al desarrollo tecnológico que intensifica su explotación y el desempleo. La visión "positiva" de Mokyr y sus colegas es que este mercado de ideas implica e induce una forma de mercado competitivo en sentido amplio; cuando los mercados permiten entrada de innovadores y la competencia entre nuevas y antiguas tecnologías, aumenta el dinamismo económico y en general, no importa que aumente la explotación y el desempleo.

Mercado e instituciones no estatales

Mokyr enfatiza que, históricamente, el crecimiento no fue impulsado únicamente por el Estado sino por una red de instituciones privadas y sociales que fomentaron y fomentan intercambio y competencia de ideas. Otra vez el rábano por las hojas, las instituciones privadas y sociales son una expresión de relaciones mercantiles de producción, distribución y consumo y no al revés, como dice o insinúa Mokyr, que la tecnología y el intercambio, fueron desarrollados por, podríamos decir, iluminadas instituciones privadas y sociales, desde que nació el capitalismo; en la economía de mercado capitalista, y solamente en ella, históricamente, las instituciones y las ideas, dejaron de ser expresiones que consideraban antinatural o pecado, como Aristóteles y la Iglesia Católica, el enriquecimiento por medio de la compra y la venta de las mercancías, comprar barato y vender caro es la norma; el salario como precio de la mano de obra es normal, no anormal, el asalariado no es un siervo y menos un esclavo, y si lo es, es un esclavo asalariado. El salario es una forma de comprar fuerza de trabajo de manera generalizada, es la relación de producción dominante, en la sociedad con economía de mercado capitalista, que produce, para vender y comprar, mercancías en creciente cantidad y diversa calidad. Las relaciones salariales y empresariales con capital dinero (que se reinvierte) son la fuente, la raíz, de la innovación y el cambio tecnólógico constante.

La obra y análisis de Mokyr reconoce que las instituciones más importantes para la industrialización, en esto acierta, fueron sistemas de aprendizaje, redes de artesanos, sociedades profesionales y academias, que favorecían el intercambio, la cooperación y la competencia intelectual. Este enfoque conecta con la forma en que los mercados funcionan: agentes dispersos intercambian, compiten y cooperan, generando resultados innovadores.

Mokyr y la relación de mercado con el crecimiento

Aunque Mokyr no usa explícitamente términos microeconómicos clásicos (p. ej., oferta-demanda y mucho menos, marxistas, como, composición orgánica de capital, término, directamente relacionado con la innovación y la tecnología), su interpretación histórica muestra que la competencia entre tecnologías y las condiciones sociales que pueden funcionar como mercado competitivo fueron esenciales para seleccionar innovaciones más eficientes, difundir tecnología a través del intercambio, reemplazar tecnología en procesos productivos. Esto puede verse como un análisis normativo de mercados históricos y reales, donde la ausencia de monopolios en una primera fase posibilitó la existencia de competencia abierta que a su vez, facilitó la acumulación de conocimiento.

Fuentes para estudiar específicamente el concepto de “mercado” en Mokyr

Aunque no hay una “teoría del mercado de Mokyr” formal publicada como tal, los conceptos relacionados aparecen en los siguientes trabajos clave (con bibliografía recomendada):

The Lever of Riches: Technological Creativity and Economic Progress. Capítulos sobre cómo la selección de tecnologías ocurre en sistemas sociales abiertos; ofrece base para interpretar mercados de ideas y mercancías modernas.

The Gifts of Athena: Historical Origins of the Knowledge Economy. Desarrollo histórico de cómo el intercambio de conocimiento y las instituciones que lo posibilitan funcionan como mercados intelectuales.

A Culture of Growth. Profundiza en las condiciones culturales e institucionales que generan “mercados de innovación”, aunque sin formalizar un modelo de mercado competitivo.

Two Paths to Prosperity (con Guido Tabellini). Más reciente, con análisis comparativo de instituciones y desarrollo económico; aquí el concepto de mercado competitivo se puede inferir en la discusión institucional.

Mokyr no ofrece una “teoría del mercado” en sentido microeconómico (ni macroeconómico) formal, pero sí articula una visión histórica (idealista, en donde las ideas y las instituciones son el origen de la innovación y la tecnología, y no materialista, en donde los intereses económicos de las clases sociales, expresados en la lucha entre ganancias y salarios, son el origen del desarrollo de la innovación y la tecnología y el crecimiento económico. Los mercados (entendidos como entidades o instituciones competitivos de intercambio de ideas y tecnologías) son esenciales para el crecimiento económico, pero hay que entender que son resultantes y no causa del mercado históricamante surgido. El núcleo equivocado del aporte de Mokyr es que la competencia abierta y la circulación de conocimiento —condiciones similares a la competencia de mercado— son prerequisitos y no consecuencias históricas para una economía tecnológica y próspera de mercado.

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