Paasche: nota biográfica

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Nótese en esta reseña biográfica que Paasche viajó por Centroamérica y escribió sobre su economía. El íntimo nexo de la economía con la política, liberal en este caso y la herencia en su hijo como precursor de la ecología como ciencia y como práctica.

Hermann Paasche (1851-1925)

Economista alemán, profesor universitario y político liberal.

Con su nombre se designa la forma de calcular los números índice que propuso en 1874.El índice de Paasche es un número índice compuesto ponderado en el que la ponderación se hace utilizando las cantidades del período de tiempo corriente. (A diferencia del índice de Laspeyres, que utiliza para la ponderación las cantidades del período de tiempo de base).

Nacido en Magdeburg, el 24 de febrero de 1851, estudia en la Universidad de Halle agricultura, estadística, economía y filosofía. En 1879 entra como profesor de ciencias políticas en la Universidad Técnica de Aachen (Aquisgrán) y posteriormente en las Universidades de Rostock, Marburg y Charlottenburg. En 1906 abandona la docencia para dedicarse exclusivamente a la política.

Miembro del Partido Nacional Liberal de Alemania y de diversas agrupaciones políticas liberales, llegó a ser vicepresidente del Reichstag.

Realiza varios viajes por África oriental y por Norte y Centroamérica escribiendo y publicando sobre su cultura y economía. Muere el 11 de abril de 1925 en Detroit (USA).

Nota: Su hijo, Hans Paasche, fue un activo pacifista y defensor de la naturaleza por lo que es considerado precursor del ecologismo alemán. Fue sumariamente ejecutado tras la revolución espartaquista en 1920.

Optimo de Pareto: Una referencia

En:

http://es.wikipedia.org/wiki/Eficiencia_de_Pareto

Una simplificada, concisa, precisa y didáctica explicación de la construcción del diagrama de Pareto en:

http://www.fundibeq.org/metodologias/herramientas/diagrama_de_pareto.pdf

Datos biográficos de Pareto

En:

http://es.wikipedia.org/wiki/Vilfredo_Pareto

Wilfredo Pareto (15 de julio de 1848 - 19 de agosto de 1923) realizó importantes contribuciones al estudio de la economía y de la sociología, especialmente en el campo de la distribución de la riqueza y el análisis de las elecciones individuales. Fue el creador del concepto de eficiencia de Pareto, y contribuyó al desarrollo de la microeconomía, con ideas como la de la curva de indiferencia.

Es famoso por su observación de que, en Italia el 20% de la población poseía el 80% de la propiedad, que posteriormente Joseph Juran y otros populizarían como el principio de Pareto y generalizarían bajo el concepto de distribución de Pareto.

El índice de Pareto es la medida de la desigualdad de la distribución del ingreso.

Fue un autor muy prolífico. Escribió obras de economía y panfletos antigubernamentales desde 1870 hasta la llegada de Mussolini por criticar el intervencionismo y la falta de democracia. En su primera etapa intelectual, que luego tomaría otro giro, fue continuador de los neoclásicos y demócrata radical.

En sociología fue un gran innovador. Despreció algunos postulados económicos (pensamiento 100% racional) desde la sociología, tomando en consideración los elementos residuales instintivos, no lógicos ni racionales.

Para Pareto hay dos clases de hombres: zorros y leones. Los zorros son calculadores, pensadores y materialistas, mientras que los leones son conservadores, idealistas, resuelven por la fuerza y burocráticos. Introduce el concepto de élite. Para Pareto la élite son los mejores de la sociedad. La élite no es hereditaria, y por lo tanto habrá una circulación de élites.

También utiliza el concepto en otro sentido, en el sentido de quienes gobiernan. Lo ideal sería que coincidiera la élite funcional (los mejores) con la élite del poder. Pero esto no es completamente así, pues hay quien gobierna sin ser élite (por influencias,familias..) Cuando hay demasiados que gobiernan sin ser de la élite funcional llega la decadencia y el colapso. "La historia es un cementerio de aristocracias".

La élite del poder se cierra frente la nueva élite que surge de la masa pero acaba siendo sustituida. Es un ciclo. Puede suceder a través de una revolución o por sustitución gradual. Una buena élite es donde hay un buen equilibrio entre zorros y leones. Cuando hay muchos zorros en la élite los leones se rebelan, y viceversa. Cuando una élite es decadente se debe exterminar; la élite debe ser de calidad y circulante.

Pareto influyó mucho sobre el fascismo italiano. Los fascistas intentaron apropiarse de Pareto, y Pareto en cierta manera les correspondió (Mussolini le nombró senador vitalicio), a pesar de estar en desacuerdo con algunas de sus políticas.

OBRAS

"Tratado de Sociología General", 1916,
"Considerazioni sui principi fondamentali dell'economia politica pura", 1893, Giornale degli Economisti.
"Introduction" a los Extracts from Karl Marx's Capital, 1893.
"Leçon d'économie pure à l'Université de Lausanne", 1893(?)
"Cours d'Economie Politique", 2 volúmenes, 1896-7.
"New Theories of Economics", 1897, JPE.
"Les Systemes Socialistes", 1901.
"Review of Aupetit", 1902, Revue d'Economie Politique Manual of Political Economy , 1906.
"L'economie et la sociologie au point de vue scientifique", 1907, Rivista di Scienza.

Ciencia Política y Economía

La Ciencia Política es una ciencia complementaria a la Economía Política. La Política se define como la Ciencia del Poder, especialmente del Poder del Estado. Este es el punto de contacto muy estrecho e indisoluble con la Economía Política que estudia la expresión de los intereses económicos en el Estado. Por esta razón hemos abierto una zona de Ciencia Política, en la que trataremos de introducir biografías y obras de los pensadores, como Maquiavelo, que han realizado aportes científicos en la disciplina.

Maquiavelo: El Príncipe

La referencia es la siguiente:

http://www.laeditorialvirtual.com.ar/Pages/Maquiavelo/Maquiavelo_ElPrincipe.htm

Nicolás Maquiavelo:

EL PRÍNCIPE

Florencia 1513

INDICE

Dedicatoria

Capítulo I – De las varias clases de principados y del modo de adquirirlos

Capítulo II – De los principados hereditarios

Capítulo III – De los principados mixtos

Capítulo IV – Por qué, ocupado el reino de Darío por Alejandro, no se rebeló contra sus sucesores después de su muerte

Capítulo V – De qué manera deben gobernarse los Estados que, antes de ocupados por un nuevo príncipe, se regían por leyes propias

Capítulo VI – De los principados que se adquieren por el valor personal y con las armas propias

Capítulo VII – De los principados nuevos que se adquieren por la fortuna y con las armas ajenas

Capítulo VIII – De los que llegaron a príncipes por medio de maldades

Capítulo IX – Del principado civil

Capítulo X – Cómo deben medirse las fuerzas de los principados

Capítulo XI – De los principados eclesiásticos

Capítulo XII – De las diferentes clases de milicia y de los soldados mercenarios

Capítulo XIII – De los soldados auxiliares, mixtos y mercenarios

Capítulo XIV – De las obligaciones del príncipe en lo concerniente al arte de la guerra

Capítulo XV – De las cosas por las que los hombres, y especialmente los príncipes, son alabados o censurados

Capítulo XVI – De la liberalidad y de la miseria

Capítulo XVII – De la clemencia y de la severidad, y si vale más ser amado que temido

Capítulo XVIII – De qué modo deben guardar los príncipes la fe prometida

Capítulo XIX – El príncipe debe evitar ser aborrecido y despreciado

Capítulo XX – Si las fortalezas y otras muchas cosas que los príncipes hacen son útiles o perjudiciales

Capítulo XXI – Cómo debe conducirse un príncipe para adquirir consideración

Capítulo XXII – De los ministros o secretarios de los príncipes

Capítulo XXIII – Cuándo debe huirse de los aduladores

Capítulo XXIV – Por qué muchos príncipes de Italia perdieron sus Estados

Capítulo XXV – Dominio que ejerce la fortuna en las cosas humanas, y cómo resistirla cuando es adversa

Capítulo XXVI – Exhortación para librar a Italia de los bárbaros

DEDICATORIA A LORENZO EL MAGNÍFICO, HIJO DE PEDRO DE MÉDICIS

(...)

Estado: Mito y Realidad

Un panorámico y puntualizado recuento histórico de las principales ideas sobre el Estado se encuentra en:

http://www.monografias.com/trabajos14/mitoyestado/mitoyestado.shtml

Citas de Maquiavelo

En la pesquisa por internet para localizar la obra cumbre de Maquiavelo, El Príncipe, encontramos esta selección de notas muy precisas e importantes. Por eso las reproducimos.

Cuando se analiza a Maquiavelo, se tiene corrientemente una percepción de que sus valoraciones teóricas provienen de una bajeza ética; pero también puede hablarse de una altura ética en las recomendaciones de Maquiavelo a partir de otras lecturas.

En efecto "todos los que aspiran al poder y son capaces de conquistarlo y de mantenerlo" (los Príncipes como recuerda José Ferrater Mora en su monumental Diccionario de Filosofía) deben preocuparse por el bienestar del pueblo (sí, es de Maquiavelo la afirmación) y deben tener, a nuestro juicio, un tipo de ética que no es la corriente, la privada o la personal; por ejempo, la "ética" del comportamiento individual de decir la verdad en todo momento no la puede cumplir el Príncipe.

Para decirlo en términos más cómodos y claros para nosotros, un Príncipe no puede afirmar "yo puedo decir lo que quiero ante quien quiero y qué". El Príncipe no puede hacer esto, porque está antes el criterio de la ética del poder. Su propósito es conquistar y manejar el Estado en función de mejorar las condiciones de su pueblo. Su ética es una ética superior a lo que el ser humano corriente comprende como moral, como apego a la verdad. La ética del Príncipe es una virtud, en Maquiavelo virtú, en donde el objetivo de tomar o mantener el poder del Estado para el servicio del pueblo es el centro de gravitación de todo el comportamiento inducido y deducido. ¿No parece un interesante punto de reflexión?.

A continuación las citas de Maquiavelo.

"(...)


Todos hemos oído hablar de Maquiavelo, o hemos dicho de alguien "es maquiavélico".

Las citas que a continuación puede ver corresponden al libro El Príncipe.

Quizás tras la lectura de estas líneas pueda usted pensar que lo que llamamos "maquiavélico" es en realidad un profundo conocimiento psicológico del ser humano y un gran sentido común.

La lectura completa del libro es un tratado sobre el arte de la política, y lo que ahí se expone sigue en vigor hoy en día. Es curioso que, hasta la fecha, hay muy poca información en español en la Red sobre este tema. Espero que le guste y que disfrute con su lectura.Quedo profundamente agradecido por su visita.

Resistencia a los cambios
Los hombres viven tranquilos si se les mantiene en las viejas formas de vida.
La incredulidad de los hombres, hace que nunca crean en lo nuevo hasta que adquieren una firme experiencia de ello.
La naturaleza de los pueblos es muy poco constante: resulta fácil convencerles de una cosa, pero es difícil mantenerlos convencidos.

La venganza
A los hombres se les ha de mimar o aplastar, pues se vengan de las ofensas ligeras ya que de las graves no pueden: la afrenta que se hace a un hombre debe ser, por tanto, tal que no haya ocasión de temer su venganza.

Cuando iniciar el combate
No se debe jamás permitir que se continúe con problemas para evitar una guerra porque no se la evita, sino que se la retrasa con desventaja tuya.

Imitar a los grandes hombres
Un hombre prudente debe discurrir siempre por las vías trazadas por los grandes hombres e imitar a aquellos que han sobresalido extraordinariamente por encima de los demás, con el fin de que, aunque no se alcance su virtud algo nos quede sin embargo de su aroma.

Las recompensas
Quien cree que nuevas recompensas hacen olvidar a los grandes hombres las viejas injusticias de que han sido víctimas, se engaña.

La crueldad
Se puede hacer un buen o mal uso de la crueldad. Bien usadas se pueden llamar aquellas crueldades (si del mal es lícito decir bien) que se hacen de una sola vez y de golpe, por la necesidad de asegurarse, y luego ya no se insiste más en ellas, sino que se convierten en lo más útiles posible para los súbditos. Mal usadas son aquellas que, pocas en principio, van aumentando sin embargo con el curso del tiempo en lugar de disminuir.

Las injusticias y los favores
Las injusticias se deben hacer todas a la vez a fin de que, por probarlas menos, hagan menos daño, mientras que los favores se deben hacer poco a poco con el objetivo de que se aprecien mejor.
Los hombres, cuando reciben el bien de quien esperaban iba a causarles mal, se sienten más obligados con quien ha resultado ser su benefactor, el pueblo le cobra así un afecto mayor que si hubiera sido conducido al Principado con su apoyo.

Prudencia
El que no detecta los males cuando nacen, no es verdaderamente prudente.

El arte de la guerra
Un príncipe que no se preocupe del arte de la guerra, aparte de las calamidades que le pueden acaecer, jamás podrá ser apreciado por sus soldados ni tampoco fiarse de ellos.

Lo que se debe hacer
Quien deja a un lado lo que se hace por lo que se debería hacer, aprende antes su ruina que su preservación.

Generosidad
Hay que ser liberal con todos aquellos a quienes no quita nada - que son muchísimos - y tacaño con todos aquellos a quienes no da, que son pocos.
Con aquello que no es tuyo ni de tus súbditos se puede ser considerablemente más generoso.
El gastar lo de los otros no te quita consideración, antes que la aumenta.

Castigos
Con poquísimos castigos ejemplares será más clemente que aquellos otros que, por excesiva clemencia, permiten que los desórdenes continúen, de lo cual surgen siempre asesinatos y rapiñas.

Naturaleza humana
Se puede decir de los hombres lo siguiente: son ingratos, volubles, simulan lo que no son y disimulan lo que son, huyen del peligro, están ávidos de ganancia; y mientras les haces favores son todos tuyos, te ofrecen la sangre, los bienes, la vida y los hijos cuando la necesidad está lejos; pero cuando ésta se te viene encima vuelven la cara.
Los hombres olvidan con mayor rapidez la muerte de su padre que la pérdida de su patrimonio.
La naturaleza de los hombres es contraer obligaciones entre sí tanto por los favores que se hacen como por los que se reciben.

Evitar el odio del pueblo
El príncipe debe hacerse temer de manera que si le es imposible ganarse el amor del pueblo consiga evitar el odio, porque puede combinarse perfectamente el ser temido y el no ser odiado.
El príncipe debe evitar todo aquello que lo pueda hacer odioso o despreciado.

Fidelidad a la palabra dada
No puede un señor prudente - ni debe- guardar fidelidad a su palabra cuando tal fidelidad se vuelve en contra suya y han desaparecido los motivos que determinaron su promesa. Si los hombres fueran todos buenos, este precepto no sería correcto, pero- puesto que son malos y no te guardarían a ti su palabra- tú tampoco tienes por que guardarles la tuya.

Delegar las medidas impopulares
Los príncipes debe ejecutar a través de otros las medidas que puedan acarrearle odio y ejecutar por sí mismo aquellas que le reportan el favor de los súbditos. Debe estimar a los nobles, pero no hacerse odiar del pueblo.

Entretener al pueblo
Se debe entretener al pueblo en las épocas convenientes del año con fiestas y espectáculos.

Alianzas
Hay que guardarse de entablar una alianza con alguien mas poderoso que tu para atacar a otros, a no ser que te veas forzado a ello. La razón es que en caso de victoria te haces su prisionero y los príncipes deben evitar en la medida de lo posible el estar a discreción de los demás.
También se adquiere prestigio cuando se es un verdadero amigo y un verdadero enemigo, es decir, cuando se pone resueltamente en favor de alguien contra algún otro. Esta forma de actuar es siempre más útil que permanecer neutral, porque cuando dos estados vecinos entran en guerra, como son de tales características que si vence uno de ellos haya de temer al vencedor. El vencedor no quiere amigos dudosos que no lo defiendan en la adversidad; el derrotado no te concede refugio por no haber querido compartir su suerte con las armas en la mano.

Prestigio
Ayuda también bastante dar ejemplos sorprendentes en su administración de los asuntos interiores, de forma que cuando algún subordinado lleve a cabo alguna acción extraordinaria (buena o mala), se adopte un premio o un castigo que de suficiente motivo para que se hable de él.
Hay que ingeniárselas, por encima de todo, para que cada una de nuestras acciones nos proporcionen fama de hombres grandes y de ingenio excelente.
Hay muchas gentes que estiman que un príncipe sabio debe, cuando tenga la oportunidad, fomentarse con astucia alguna oposición a fin de que una vez vencida brille a mayor altura su grandeza.

Elección y manejo de consejeros
No hay otro medio de defenderse de las adulaciones que hacer comprender a los hombres que no te ofenden si te dicen la verdad; pero cuando todo el mundo puede decírtela te falta el respeto.
Un príncipe prudente se procura un tercer procedimiento: elige hombres sensatos y otorga solamente a ellos la libertad de decirle la verdad, y únicamente en aquellas cosas de las que les pregunta y no de ninguna otra.

Simular y disimular
Es necesario ser un gran simulador y disimulador: y los hombres son tan simples y se someten hasta tal punto a las necesidades presentes que el que engaña encontrará siempre quien se deje engañar.
Cada uno ve lo que parece, pero pocos palpan lo que eres.
La poca prudencia de los hombres impulsa a comenzar una cosa y, por las ventajas inmediatas que ella procura, no se percata del veneno que por debajo está escondido.

Cualidades del Príncipe
De ciertas cualidades que el príncipe pudiera tener, incluso me atreveré a decir que si se las tiene y se las observa siempre son perjudiciales, pero sí aparenta tenerlas son útiles; por ejemplo: parecer clemente, leal, humano, íntegro, devoto, y serlo, pero tener el ánimo predispuesto de tal manera que si es necesario no serlo, puedas y sepas adoptar la cualidad contraria.

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Aunque usualmente se afirma que Aristóteles fue el primero en formalizar la distinción entre  valor de uso  (la utilidad de un objeto) y  va...