Usualmente las negrillas y subrayados son nuestros.

25.11.07

Optimo de Pareto: Una referencia

En:

http://es.wikipedia.org/wiki/Eficiencia_de_Pareto

Una simplificada, concisa, precisa y didáctica explicación de la construcción del diagrama de Pareto en:

http://www.fundibeq.org/metodologias/herramientas/diagrama_de_pareto.pdf

Datos biográficos de Pareto

En:

http://es.wikipedia.org/wiki/Vilfredo_Pareto

Wilfredo Pareto (15 de julio de 1848 - 19 de agosto de 1923) realizó importantes contribuciones al estudio de la economía y de la sociología, especialmente en el campo de la distribución de la riqueza y el análisis de las elecciones individuales. Fue el creador del concepto de eficiencia de Pareto, y contribuyó al desarrollo de la microeconomía, con ideas como la de la curva de indiferencia.

Es famoso por su observación de que, en Italia el 20% de la población poseía el 80% de la propiedad, que posteriormente Joseph Juran y otros populizarían como el principio de Pareto y generalizarían bajo el concepto de distribución de Pareto.

El índice de Pareto es la medida de la desigualdad de la distribución del ingreso.

Fue un autor muy prolífico. Escribió obras de economía y panfletos antigubernamentales desde 1870 hasta la llegada de Mussolini por criticar el intervencionismo y la falta de democracia. En su primera etapa intelectual, que luego tomaría otro giro, fue continuador de los neoclásicos y demócrata radical.

En sociología fue un gran innovador. Despreció algunos postulados económicos (pensamiento 100% racional) desde la sociología, tomando en consideración los elementos residuales instintivos, no lógicos ni racionales.

Para Pareto hay dos clases de hombres: zorros y leones. Los zorros son calculadores, pensadores y materialistas, mientras que los leones son conservadores, idealistas, resuelven por la fuerza y burocráticos. Introduce el concepto de élite. Para Pareto la élite son los mejores de la sociedad. La élite no es hereditaria, y por lo tanto habrá una circulación de élites.

También utiliza el concepto en otro sentido, en el sentido de quienes gobiernan. Lo ideal sería que coincidiera la élite funcional (los mejores) con la élite del poder. Pero esto no es completamente así, pues hay quien gobierna sin ser élite (por influencias,familias..) Cuando hay demasiados que gobiernan sin ser de la élite funcional llega la decadencia y el colapso. "La historia es un cementerio de aristocracias".

La élite del poder se cierra frente la nueva élite que surge de la masa pero acaba siendo sustituida. Es un ciclo. Puede suceder a través de una revolución o por sustitución gradual. Una buena élite es donde hay un buen equilibrio entre zorros y leones. Cuando hay muchos zorros en la élite los leones se rebelan, y viceversa. Cuando una élite es decadente se debe exterminar; la élite debe ser de calidad y circulante.

Pareto influyó mucho sobre el fascismo italiano. Los fascistas intentaron apropiarse de Pareto, y Pareto en cierta manera les correspondió (Mussolini le nombró senador vitalicio), a pesar de estar en desacuerdo con algunas de sus políticas.

OBRAS

"Tratado de Sociología General", 1916,
"Considerazioni sui principi fondamentali dell'economia politica pura", 1893, Giornale degli Economisti.
"Introduction" a los Extracts from Karl Marx's Capital, 1893.
"Leçon d'économie pure à l'Université de Lausanne", 1893(?)
"Cours d'Economie Politique", 2 volúmenes, 1896-7.
"New Theories of Economics", 1897, JPE.
"Les Systemes Socialistes", 1901.
"Review of Aupetit", 1902, Revue d'Economie Politique Manual of Political Economy , 1906.
"L'economie et la sociologie au point de vue scientifique", 1907, Rivista di Scienza.

21.11.07

Ciencia Política y Economía

La Ciencia Política es una ciencia complementaria a la Economía Política. La Política se define como la Ciencia del Poder, especialmente del Poder del Estado. Este es el punto de contacto muy estrecho e indisoluble con la Economía Política que estudia la expresión de los intereses económicos en el Estado. Por esta razón hemos abierto una zona de Ciencia Política, en la que trataremos de introducir biografías y obras de los pensadores, como Maquiavelo, que han realizado aportes científicos en la disciplina.

20.11.07

Maquiavelo: El Príncipe

La referencia es la siguiente:

http://www.laeditorialvirtual.com.ar/Pages/Maquiavelo/Maquiavelo_ElPrincipe.htm

Nicolás Maquiavelo:

EL PRÍNCIPE

Florencia 1513

INDICE

Dedicatoria

Capítulo I – De las varias clases de principados y del modo de adquirirlos

Capítulo II – De los principados hereditarios

Capítulo III – De los principados mixtos

Capítulo IV – Por qué, ocupado el reino de Darío por Alejandro, no se rebeló contra sus sucesores después de su muerte

Capítulo V – De qué manera deben gobernarse los Estados que, antes de ocupados por un nuevo príncipe, se regían por leyes propias

Capítulo VI – De los principados que se adquieren por el valor personal y con las armas propias

Capítulo VII – De los principados nuevos que se adquieren por la fortuna y con las armas ajenas

Capítulo VIII – De los que llegaron a príncipes por medio de maldades

Capítulo IX – Del principado civil

Capítulo X – Cómo deben medirse las fuerzas de los principados

Capítulo XI – De los principados eclesiásticos

Capítulo XII – De las diferentes clases de milicia y de los soldados mercenarios

Capítulo XIII – De los soldados auxiliares, mixtos y mercenarios

Capítulo XIV – De las obligaciones del príncipe en lo concerniente al arte de la guerra

Capítulo XV – De las cosas por las que los hombres, y especialmente los príncipes, son alabados o censurados

Capítulo XVI – De la liberalidad y de la miseria

Capítulo XVII – De la clemencia y de la severidad, y si vale más ser amado que temido

Capítulo XVIII – De qué modo deben guardar los príncipes la fe prometida

Capítulo XIX – El príncipe debe evitar ser aborrecido y despreciado

Capítulo XX – Si las fortalezas y otras muchas cosas que los príncipes hacen son útiles o perjudiciales

Capítulo XXI – Cómo debe conducirse un príncipe para adquirir consideración

Capítulo XXII – De los ministros o secretarios de los príncipes

Capítulo XXIII – Cuándo debe huirse de los aduladores

Capítulo XXIV – Por qué muchos príncipes de Italia perdieron sus Estados

Capítulo XXV – Dominio que ejerce la fortuna en las cosas humanas, y cómo resistirla cuando es adversa

Capítulo XXVI – Exhortación para librar a Italia de los bárbaros

DEDICATORIA A LORENZO EL MAGNÍFICO, HIJO DE PEDRO DE MÉDICIS

(...)

Estado: Mito y Realidad

Un panorámico y puntualizado recuento histórico de las principales ideas sobre el Estado se encuentra en:

http://www.monografias.com/trabajos14/mitoyestado/mitoyestado.shtml

Citas de Maquiavelo

En la pesquisa por internet para localizar la obra cumbre de Maquiavelo, El Príncipe, encontramos esta selección de notas muy precisas e importantes. Por eso las reproducimos.

Cuando se analiza a Maquiavelo, se tiene corrientemente una percepción de que sus valoraciones teóricas provienen de una bajeza ética; pero también puede hablarse de una altura ética en las recomendaciones de Maquiavelo a partir de otras lecturas.

En efecto "todos los que aspiran al poder y son capaces de conquistarlo y de mantenerlo" (los Príncipes como recuerda José Ferrater Mora en su monumental Diccionario de Filosofía) deben preocuparse por el bienestar del pueblo (sí, es de Maquiavelo la afirmación) y deben tener, a nuestro juicio, un tipo de ética que no es la corriente, la privada o la personal; por ejempo, la "ética" del comportamiento individual de decir la verdad en todo momento no la puede cumplir el Príncipe.

Para decirlo en términos más cómodos y claros para nosotros, un Príncipe no puede afirmar "yo puedo decir lo que quiero ante quien quiero y qué". El Príncipe no puede hacer esto, porque está antes el criterio de la ética del poder. Su propósito es conquistar y manejar el Estado en función de mejorar las condiciones de su pueblo. Su ética es una ética superior a lo que el ser humano corriente comprende como moral, como apego a la verdad. La ética del Príncipe es una virtud, en Maquiavelo virtú, en donde el objetivo de tomar o mantener el poder del Estado para el servicio del pueblo es el centro de gravitación de todo el comportamiento inducido y deducido. ¿No parece un interesante punto de reflexión?.

A continuación las citas de Maquiavelo.

"(...)


Todos hemos oído hablar de Maquiavelo, o hemos dicho de alguien "es maquiavélico".

Las citas que a continuación puede ver corresponden al libro El Príncipe.

Quizás tras la lectura de estas líneas pueda usted pensar que lo que llamamos "maquiavélico" es en realidad un profundo conocimiento psicológico del ser humano y un gran sentido común.

La lectura completa del libro es un tratado sobre el arte de la política, y lo que ahí se expone sigue en vigor hoy en día. Es curioso que, hasta la fecha, hay muy poca información en español en la Red sobre este tema. Espero que le guste y que disfrute con su lectura.Quedo profundamente agradecido por su visita.

Resistencia a los cambios
Los hombres viven tranquilos si se les mantiene en las viejas formas de vida.
La incredulidad de los hombres, hace que nunca crean en lo nuevo hasta que adquieren una firme experiencia de ello.
La naturaleza de los pueblos es muy poco constante: resulta fácil convencerles de una cosa, pero es difícil mantenerlos convencidos.

La venganza
A los hombres se les ha de mimar o aplastar, pues se vengan de las ofensas ligeras ya que de las graves no pueden: la afrenta que se hace a un hombre debe ser, por tanto, tal que no haya ocasión de temer su venganza.

Cuando iniciar el combate
No se debe jamás permitir que se continúe con problemas para evitar una guerra porque no se la evita, sino que se la retrasa con desventaja tuya.

Imitar a los grandes hombres
Un hombre prudente debe discurrir siempre por las vías trazadas por los grandes hombres e imitar a aquellos que han sobresalido extraordinariamente por encima de los demás, con el fin de que, aunque no se alcance su virtud algo nos quede sin embargo de su aroma.

Las recompensas
Quien cree que nuevas recompensas hacen olvidar a los grandes hombres las viejas injusticias de que han sido víctimas, se engaña.

La crueldad
Se puede hacer un buen o mal uso de la crueldad. Bien usadas se pueden llamar aquellas crueldades (si del mal es lícito decir bien) que se hacen de una sola vez y de golpe, por la necesidad de asegurarse, y luego ya no se insiste más en ellas, sino que se convierten en lo más útiles posible para los súbditos. Mal usadas son aquellas que, pocas en principio, van aumentando sin embargo con el curso del tiempo en lugar de disminuir.

Las injusticias y los favores
Las injusticias se deben hacer todas a la vez a fin de que, por probarlas menos, hagan menos daño, mientras que los favores se deben hacer poco a poco con el objetivo de que se aprecien mejor.
Los hombres, cuando reciben el bien de quien esperaban iba a causarles mal, se sienten más obligados con quien ha resultado ser su benefactor, el pueblo le cobra así un afecto mayor que si hubiera sido conducido al Principado con su apoyo.

Prudencia
El que no detecta los males cuando nacen, no es verdaderamente prudente.

El arte de la guerra
Un príncipe que no se preocupe del arte de la guerra, aparte de las calamidades que le pueden acaecer, jamás podrá ser apreciado por sus soldados ni tampoco fiarse de ellos.

Lo que se debe hacer
Quien deja a un lado lo que se hace por lo que se debería hacer, aprende antes su ruina que su preservación.

Generosidad
Hay que ser liberal con todos aquellos a quienes no quita nada - que son muchísimos - y tacaño con todos aquellos a quienes no da, que son pocos.
Con aquello que no es tuyo ni de tus súbditos se puede ser considerablemente más generoso.
El gastar lo de los otros no te quita consideración, antes que la aumenta.

Castigos
Con poquísimos castigos ejemplares será más clemente que aquellos otros que, por excesiva clemencia, permiten que los desórdenes continúen, de lo cual surgen siempre asesinatos y rapiñas.

Naturaleza humana
Se puede decir de los hombres lo siguiente: son ingratos, volubles, simulan lo que no son y disimulan lo que son, huyen del peligro, están ávidos de ganancia; y mientras les haces favores son todos tuyos, te ofrecen la sangre, los bienes, la vida y los hijos cuando la necesidad está lejos; pero cuando ésta se te viene encima vuelven la cara.
Los hombres olvidan con mayor rapidez la muerte de su padre que la pérdida de su patrimonio.
La naturaleza de los hombres es contraer obligaciones entre sí tanto por los favores que se hacen como por los que se reciben.

Evitar el odio del pueblo
El príncipe debe hacerse temer de manera que si le es imposible ganarse el amor del pueblo consiga evitar el odio, porque puede combinarse perfectamente el ser temido y el no ser odiado.
El príncipe debe evitar todo aquello que lo pueda hacer odioso o despreciado.

Fidelidad a la palabra dada
No puede un señor prudente - ni debe- guardar fidelidad a su palabra cuando tal fidelidad se vuelve en contra suya y han desaparecido los motivos que determinaron su promesa. Si los hombres fueran todos buenos, este precepto no sería correcto, pero- puesto que son malos y no te guardarían a ti su palabra- tú tampoco tienes por que guardarles la tuya.

Delegar las medidas impopulares
Los príncipes debe ejecutar a través de otros las medidas que puedan acarrearle odio y ejecutar por sí mismo aquellas que le reportan el favor de los súbditos. Debe estimar a los nobles, pero no hacerse odiar del pueblo.

Entretener al pueblo
Se debe entretener al pueblo en las épocas convenientes del año con fiestas y espectáculos.

Alianzas
Hay que guardarse de entablar una alianza con alguien mas poderoso que tu para atacar a otros, a no ser que te veas forzado a ello. La razón es que en caso de victoria te haces su prisionero y los príncipes deben evitar en la medida de lo posible el estar a discreción de los demás.
También se adquiere prestigio cuando se es un verdadero amigo y un verdadero enemigo, es decir, cuando se pone resueltamente en favor de alguien contra algún otro. Esta forma de actuar es siempre más útil que permanecer neutral, porque cuando dos estados vecinos entran en guerra, como son de tales características que si vence uno de ellos haya de temer al vencedor. El vencedor no quiere amigos dudosos que no lo defiendan en la adversidad; el derrotado no te concede refugio por no haber querido compartir su suerte con las armas en la mano.

Prestigio
Ayuda también bastante dar ejemplos sorprendentes en su administración de los asuntos interiores, de forma que cuando algún subordinado lleve a cabo alguna acción extraordinaria (buena o mala), se adopte un premio o un castigo que de suficiente motivo para que se hable de él.
Hay que ingeniárselas, por encima de todo, para que cada una de nuestras acciones nos proporcionen fama de hombres grandes y de ingenio excelente.
Hay muchas gentes que estiman que un príncipe sabio debe, cuando tenga la oportunidad, fomentarse con astucia alguna oposición a fin de que una vez vencida brille a mayor altura su grandeza.

Elección y manejo de consejeros
No hay otro medio de defenderse de las adulaciones que hacer comprender a los hombres que no te ofenden si te dicen la verdad; pero cuando todo el mundo puede decírtela te falta el respeto.
Un príncipe prudente se procura un tercer procedimiento: elige hombres sensatos y otorga solamente a ellos la libertad de decirle la verdad, y únicamente en aquellas cosas de las que les pregunta y no de ninguna otra.

Simular y disimular
Es necesario ser un gran simulador y disimulador: y los hombres son tan simples y se someten hasta tal punto a las necesidades presentes que el que engaña encontrará siempre quien se deje engañar.
Cada uno ve lo que parece, pero pocos palpan lo que eres.
La poca prudencia de los hombres impulsa a comenzar una cosa y, por las ventajas inmediatas que ella procura, no se percata del veneno que por debajo está escondido.

Cualidades del Príncipe
De ciertas cualidades que el príncipe pudiera tener, incluso me atreveré a decir que si se las tiene y se las observa siempre son perjudiciales, pero sí aparenta tenerlas son útiles; por ejemplo: parecer clemente, leal, humano, íntegro, devoto, y serlo, pero tener el ánimo predispuesto de tal manera que si es necesario no serlo, puedas y sepas adoptar la cualidad contraria.

Justicia Política en Aristóteles

Un artículo, con mucho detalle, incluso linguístico sobre el concepto de justicia política en Aristóteles.

LA JUSTICIA POLÍTICA DE ARISTÓTELES COMO JUSTICIA DEMOCRÁTICA

José Enrique Miguens

Se analiza el concepto aristotélico de justicia política -dejado de lado por los comentaristas modernos- que es superior y englobante de todas las demás formas de la justicia.

Abarca dos aspectos: Justicia de la polis como ordenamiento adecuado a la naturaleza politica del hombre y Justicia en la politeia en su cabal sentido de modo de vida democrático, que exige la inclusión de todos los ciudadanos en la comunidad política efectivizando la isonomía y la constelaciòn de conceptos políticos que giran alrededor de este valor fundamental.

Esta justicia polìtica legitima a los movimientos populares que reclaman mayor participación en las decisiones políticas.

La justicia política (to dikaion politiké) es para Aristóteles el tercer requisito esencial que debe mantener el cuerpo ciudadano actuando deliberativamente (politeuma) para que exista una polis digna de tal denominación y que pueda realizar su finalidad especifica. No tan curiosamente, este concepto ha sido completamente dejado de lado en las ciencias sociales inclusive en las normativas.

En las Escuelas de Derecho y de Ciencias Políticas se habla profusamente de las justicias particulares arstotélicas: justicia conmutativa, justicia distributiva, justicia correctiva o rectificatoria y justicia legal y hasta algunos le incorporan una justicia social. Pero no se oye hablar de la justicia política que Aristóteles considera la más importante y englobante de todas las demás y a la que dedica un Capítulo entero en la Etica Nicomaquea (L.V. Cap.6) y en la Etica Eudemia (L. IV, Cap.6) y Magna Moralia: (L.I,Cap.31).

Generalmente se tiende a disolver el concepto de justicia política, que pertenece al ámbito público y político propio de la polis considerada como comunidad política (koinonía politiké), dentro de aquellos otros tipos de justicia que pertenecen más bien al ámbito de lo jurídico privado. A mayor agravamiento, en lo público, como resultante del encuadre mental liberal individualista, solo se ven relaciones bilaterales, obturándose así toda captación de lo propiamente comunitario dentro de lo político que es fundamental en Aristóteles.

Acerca de la justicia conmutativa o recíproca y la correctiva ejercida para enmendar entuertos, no hay posibilidad de confusión con la justicia politica. Pero puede haberla en las dos justicias restantes: la justicia distributiva y la justicia legal. En Aristóteles todas estas acepciones serían meros aspectos de la justicia particular distributiva. Cuando habla de la adjudicación de honores o de dinero "entre los que tienen parte en un régimen" que califica como justicia parcial (Et. Nic. 1130b 30) no se está refiriendo a una especie de justicia política ni piensa que esto entre en la justicia política. Este mismo principio de justicia distributiva juega en cualquier reparto del botín o de la fama en una tribu guerrera, del producto del robo en una banda de ladrones, de los ingresos y el reconocimiento de méritos en una familia, y modernamente se aplicaría a la distribución de lo producido por una sociedad en cualquier rubro. Nada de esto es justicia política.

Cuando Aristóteles quiere definir su concepto de justicia polìtica dice que es la de los ciudadanos dentro de la polis, la de los polites en cuanto tales, cuya justicia o injusticia no se manifiesta en otro tipo de relaciones.(Et. Nicomaquea. 1134b 5-18 y Magna Moralia L.I, Cap.31).

En los dos textos se descartan expresamente otros tipos de relaciones sociales. "Pero aquí no buscamos esa justicia, estudiamos únicamente la justicia política y la justicia politica consiste exclusivamente en la igualdad y en la completa semejanza...Desde el punto de vista en que nos hemos colocado, y encontrándose lo justo en la comunidad política se sigue de aquí que las ideas de la justicia y del hombre justo se refieren especialmente a la justicia política" (M.M. L.I, Cap.31).

Vale decir que la justicia politica se refiere a lo justo propio de la convivencia política entre ciudadanos dentro de una comunidad política. En el campo de las representaciones colectivas, creo que puede verse la diferencia entre ambas concepciones de la justicia en la figura de sus dos diosas. La diosa Themis con su balanza pitagórica es la figura de la justicia prepolítica que encarna los dictados de los themisteis o edictos reales, leyes que se asimilan en el imaginario colectivo a aquellos dictados normativos que Esquilo calificaba como "los tiránicos mandatos imperativos de Zeus".

En cambio, la que representa más propiamente a la justicia política encarnada en la polis democrática, la justicia de los tiempos nuevos, es la diosa Diké bajo cuyo patrocinio surgen los nomoi mediante la interacción entre ciudadanos libres e iguales.()

Evidentemente aquí se estan representando dos concepciones éticas que dan origen a dos distintas concepciones de la justicia: la ética de la equivalencia que juega en el ámbito de lo privado ( "do ut des", "ojo por ojo", "equilibrio en las prestaciones") y la ética de la solidaridad basada en la amistad cívica y en el respeto mutuo entre los ciudadanos, que juega en el ámbito de lo público politico. Pienso que lo que ha impedido captar adecuadamente este concepto de justicia política que es clave de la filosofía éticopolítica aristotélica, es la carencia de una visión clara acerca de la entidad propia de lo politico dentro de la vida social, así como de la polis como comunidad política, como una comunidad específica con características distintas a todas las demás comunidades y superior a todas ellas en el campo secular de lo social.

El peso que tienen las teorías políticas de tipo individualista y contractualista ha hecho confundir reiteradamente este concepto de "justicia política". Entonces. Para entender este original concepto aristotélico y sus importantes implicaciones, debemos ubicarnos dentro de los encuadres mentales del Filósofo.

Justicia de la polis.

En el caso de la justicia política, esta solo puede existir entre personas libres e iguales que conviven como ciudadanos dentro de una comunidad propiamente política. Esta es, nos dice aquí el Filósofo, una comunidad normada por leyes y costumbres que mantienen un modo de vida propiamente democrático (politeia en su auténtico sentido aristotélico) centrado principalmente en que todos compartan el gobernar y ser gobernados alternadamente. Por eso es que Miller puede decir apropiadamente: "La justicia politica se aplica a aquellos que son naturalmente adecuados (epephukei) para la legalidad y que tienen igualdad en gobernar y ser gobernados" ()

Por dicha razón, este concepto de justicia politica, no es aplicable sino por derivación a los regímenes de gobierno despóticos y paternalistas que surgen de la matriz de relaciones societarias ente amos y esclavos o entre padres e hijos respectivamente. (Et. Nic. 1134b 8-10 y 12-15).

La parte principal de la justicia polìtica la constituye lo que denomina "justicia natural" que por surgir de la naturaleza humana "tiene en todos lados la misma fuerza y no debe su existencia a que la gente crea esto o aquello" (Ver E.N. L.V, Cap 7).

Pero aquí Aristóteles se preocupa por salvar el principio de la justicia politica natural en tanto es aplicado a la polis y a la politeia : "...aunque hay solamente una (politeia) que es en todos lados por naturaleza la mejor" (E.N. 1135a 1-15). O sea, que la primera prescripción de la justicia política natural es que la polis sea una verdadera comunidad política de ciudadanos libres e iguales conforme a su naturaleza, compartiendo la soberanía y alternándose en el gobierno, y que la politeia en cualquier lado solo será auténticamente tal en cuanto se adecúe a esto.

La primera dimensión de la justicia política es pues, como no podría ser de otra manera, la justicia ínsita en la comunidad política, en su modo de vida, en sus estructuras y en el justo modo de ordención de sus instituciones o eutaxía. ¿De qué otra manera podríamos hablar de comunidades politicas justas o injustas si no es por referencia a la justicia política natural propia de las sociedades de personas humanas? De no ser asi. ¿En que nos podríamos fundar para decidir que una sociedad política despótica o una oligárquica es injusta?

Justicia en la politeia.

El segundo ámbito de principios de la justicia política se refiere a la evaluación de la justicia o injusticia del régimen político que ordena a los ciudadanos como tales. En esto, como en todas las cuestiones éticopolíticas, Aristóteles se remite a la experiencia humana y social como punto de partida imprescindible para todo lo referente a la praxis. Así como recurría a lo que la gente considera como actos que en cada tipo de justicia convierten a una persona en justa o injusta, ahora va a recurrir al lengüaje político usual en su momento histórico que, de alguna manera está expresando las experiencias políticas recogidas por el demos ateniense al llevar adelante su proceso de democratizción. Pienso que este segundo ámbito de la justicia política aristotélica se centra alrededor de los conceptos de politeia y de eunomía tal como se entendían en su época.

Como bien apunta Ernst Bloch, el sentido de injusticia de las ordenaciones y configuraciones de las sociedades con respecto a sus miembros aparece cuando hay grupos insatisfechos con sus condiciones de vida y con la posición social que ocupan. () Se trata del conocido paso desde la sensación de privación relativa, a la noción de injustica. La sensación de estar privados de algo que consideran valioso es lo que hace ver a algunos grupos la injusticia de la situación y hace surgir los nuevos conceptos que darán expresión positiva o negativa a todo esto.

También, la pérdida de la confianza anteriomente conferida a los grupos dominantes de su sociedad, hace dudar de la validez del sentido de los conceptos así como de la difinicones de situación establecidas por aquellos, que anteriormente eran aceptados sin discusión y que ahora se dicuten como injustos, lo que lleva a forjar nuevos conceptos o nuevos sentidos para los anteriores, así como nuevas definiciones de situación y nuevas evaluaciones de la justicia o injusticia de las situaciones establecidas. Así fueron apareciendo en la Atenas del siglo V A.C. surgiendo de las luchas de los estamentos negativamente privilegiados y de su necesidad de afianzar las conquistas alcanzadas, una familia de conceptos vinculados entre sí, que Aristóteles recoge.

Su concepto de justicia politica (radicalmente diferente del de Platón) se inspira en la injusticia sentido por los aporoi , los privados de recursos de cualquier tipo que les cierra toda salida según el origen mítico de la palabra, que los lleva al conflicto político y al proceso social de democratización, tal como lo relata en la Constitución de Atenas (Caps. II, V, VIII, XII y XVIII) que es el hilo conductor de toda su exposión.

El concepto central alrededor del cual se ensamblan los otros conceptos similarmente orientados, es el de eunomía que se refiere a la buena, adecuada o justa ordenación de las normas y costumbres (nomos) de la sociedad poltica, pero que a paartir del siglo V incluye también a las relaciones de poder dentro de esa sociedad politica. () Como hemos comentado en anteriores publicaciones, eunomía originariamente se refería al orden cósmicosocial impuesto por los dioses y por lo tanto indiscutible, que poco a poco, a partir de las reformas de Solón comienza a significar algo que está al alcance de los hombres discutir y modificar.

El hecho de que aparezca el concepto de dysnomía como su término antitético, hace entender que este orden de la polis puede ser malo o bueno, justo o injusto y que corresponde a los hombres llevarlo a la eunomía. () Pero pronto, en este proceso de movilizaciòn politica de la poblacion ateniense, comienza a verse que esta eunomía , este orden justo de la sociedad politica no puede sostenerse frente a los poderosos si no se consigue imponer para todos la situación que expresa el nuevo concepto de isonomía , la igualdad entre todos los ciudadanos, que se convierte asi en la bandera de combate y en el signo de reconocimiento de los movimientos democráticos.

Desde la otra vereda sus oponentes comienzan a denunciar a esta tentativa de imponer al que denominan "orden de igualdad" como el gobierno del "populacho impetuoso". Pero así, como resultado no querido, "llevan al pueblo a concientizar el orgullo de ser su propio gobernante...Esto condujo a un darse cuenta completamente nuevo: que tambièn el pueblo podia tener en sus manos las riendas del gobierno...La igualdad era un equivalente de la justicia y una garantía contra el gobierno arbitrario...es un hecho que esta noción continuó funcionando como un metro patrón contra el cual se medían las constituciones" () O sea, que la justicia o injusticia política de las ordenaciones normativas de lo público, se valoran ahora según su posiciòn con respecto a la igualdad, que es lo que dice Aristóteles.

Como todo concepto politico este concepto de isonomía se entiende de distinta manera según las posiciones de cada uno Aunque hoy se lo traduzca casi unánimentnte por "igualdad ante la ley" debido a nuestra defomacion legalista o "nomística" de lo politico, en su origen tenía una acepción más "cratística" como podríamos decir siguiendo a Maier, o sea, referida al poder o al triunfo del pueblo. Para Finley "esta igualdad significò no solo el dercho a votar, a ejercer un cargo y así sucesivamente, sino también y por encima de todo, el derecho de participar de las discusiones políticas del consejo y la asamblea" ()

Alrededor de este concepto de isonomía esgrimido por los partidarios de la democracia y entendido como igualdad en la participación politica, gira toda una constelacion de conceptos afines que completan su sentido: isotimía o igualdad en el respeto y el honor entre todos los ciudadanos; isegoría o igualdad en el uso de la palabra en las asambleas políticas; isopsephía o igualdad en el derecho de votar y aprobar decisiones políticas y finalmente, englobando a todos ellos, el concepto de isopoliteia o sea, la igualdad en el derecho de participar plenamente como actor en los modos de vida y en el régimen de gobierno de la polis dentro del sentido democrático que tiene ahora el concepto de politeia que Aristóteles recoge.

La isonomía y su familia de conceptos, se van viendo en la realidad sociopolitica no solamente como un resguardo contra las arbitrariedades de los poderosos, sino tambien como el arma de los más débiles para defenderse de las exclusiones y marginalizaciones de todo tipo con respecto a sus posibilidades de progresar en cualquier ámbito inclusive en el económico, al particpar en un plano de igualdad en las decisiones politicas.

Hoy en día, es un hecho bien demostrado en sociología política que, cuanto más participaciòn en las decisiones tiene el sector menos favorecido, menos desigualdades resultan en todos los demás aspectos. Claramente se ve -al menos para mí- que Aristóteles con el empleo de esta terminología usual en su época, se está integrando en esta corriente sociocultural y sociopolitica democrática. Para Aristóteles, el concepto de justicia politica dentro de una politeia se refiere a la eunomía que existe en esta, y para él, este término está viculado con las notas de justicia, igualdad y libertad politicas, interrelacionadas entre sí, como puede demostrarse con numerosos textos que omito en mèrito a la brevedad.

Esta gama de significados conectados entre si, conjuntamente con sus referentes empíricos constituyen, en mi opinión, lo que Aristóteles entiende por justicia politica exigible en la politeia.

Esta justicia politica se complementa armónicamente con la justicia política exigible de y para la polis , que esta orientada a constituir y mantener aquella entidad que es por naturaleza la mejor forma posible de convivencia humana en lo público.Todos estos aspectos de la justicia política aristotélica, que surgieron como vimos, de la experiencia histórica del conflictivo proceso de democratización ateniense, dan lugar a una concepciòn activa de la justicia poltica, que queda a cargo del cuerpo de ciudadanos como sujeto responsable de realizarla y de mantenerla.

No se trata, como en las concepciones relacionales de la justicia, de un "dar a cada uno lo suyo"como dirìa posteriormente el jurista romano Ulpiano, sino que busca establecer o restablecer la justicia política en la comunidad. En este ámbito, "se hace justicia" o se "realiza la justicia" de otra manera. Se entiende como una acción colectiva para rectificar situaciones estructurales o sistémicas de injusticia política. Se basa en una obligacion jurídica de la comunidad politica de ser justa y de mantener regímenes politicamente justos, obligación exigible por sus miembros como un derecho que les es propio e inalienable porque está fundado en su naturaleza humana. Se trata de una liberación de la dominación por el establecimiento de la igualdad, la participación y el diálogo.

Cualquier pretensión de dominio sobre los demás, de menoscabo a cualquiera de las formas de la igualdad, cualquier tentativa de excluir o de marginar del poder político a los otros, cualquier impedimento a la plena participación, son situaciones de injusticia politica que deben ser remediadas mediante la acción de todos. Y esto rige tambièn para cualquier régimen politico que niege, disminuya o trabe el ejercio de estos derechos.

Poco asidero hay en el Derecho Público de la modernidad para poder fundar en justicia todos estos legítimos reclamos y exigencias del pueblo. En lo político tenemos el derecho a las que Benjamin Constant definía como "les libertés des modernes" o sea, inmunidades debidas a cada ciudadano en términos de derechos subjetivos individuales. Pero todavía no hemos podido adquirir todas aquellas libertades que podríamos denominar "libertades de los clásicos", los derechos del pueblo como comunidad actuante para librarse de ser dominado y de dominar, para rectificar situaciones estructurales o sistémicas de injusticia politica o para instaurar ordenes políticos justos.

Estos derechos no individualistas sino de índole sociopolítica solamente pueden ser justificados sistemáticamente con la aplicación del concepto de justicia politica de Aristóteles.

Escrito por asesoria-politica el 27/03/2007 15:59

Etimología de Política

"La política: del griego πολιτικος (politikós) «ciudadano, civil, relativo al ordenamiento de la ciudad»" dice la referencia etimológica.

http://es.wikipedia.org/wiki/Politica

Ya en la época de Aristóteles, cinco siglos antes de Cristo, se tenía un conocimiento básico pero sistematizado del comportamiento del individuo, con relación al todo social. Y los diferentes sistemas y mecanimos de dominación y sometimiento de los individuos al poder del Estado, concretizado en la ciudad griega. Como ejemplo, Aristóteles trata como uno de los temas del capítulo I de su Política, la "superioridad del Estado sobre los individuos (y) la necesidad de la justicia social".

Escrito por asesoria-politica el 26/03/2007 06:52

Definición de Ciencia Política

Una interesante nota que refiere el origen de la palabra "Ciencia Política" a finales del siglo XIX (1880), atribuida a un profesor universitario de la Universidad Jonh Hopkins, Herbert Baxter Adams. Nos parece que aunque la referencia sostenga que la Política era tratada como filosofía o como jurisprudencia antes de se usara el término "ciencia política", probablemente muy pocas ciencias, desde su origen tuvieron un fundamento tan sistemático, que ya a partir de Aristóteles, por ejemplo, puede hablarse de Ciencia Política. La referencia puede verse en:

http://es.wikipedia.org/wiki/Ciencia_pol%C3%ADtica

Escrito por asesoria-politica el 26/03/2007 06:42

Biblioteca de Ciencia Política

Una buena selección de textos para iniciarse en el estudio de la Ciencia Política, puede encontrarse en:


Es interesante notar que en la mencionada colección se incluyen textos de estudiosos conocidos como sociólogos, más que como políticos, tal es el caso de Max Weber, del que se presentan dos trabajos: la política como vocación y la burocracia. No encontramos otro trabajo de Max Weber en donde diferencia entre "el político y el científico", que, no nos cabe duda, sería de gran utilidad para tener ideas sobre los distintos status y papeles.

En la selección de textos se puede atisbar una lectura cronológica que sería, a nuestro juicio iniciada por la lectura de Aristóteles y otra lógica, que incluiría el agrupamiento de temas militares en los trabajos de Sun Tzu y Von Clausewitz. Seguiremos examinando la bibliografía para generar un esquema histórico cronológico e histórico lógico de la Ciencia Política representado por textos a los que se tenga acceso.

Ideología y Ciencia en Política

Siempre pensamos que es necesario ampliar nuestra cultura política, es decir incursionar en las dos dimensiones de la política, como ideología y como ciencia. Como sabemos la ideología busca la verdad en los intereses económicos de clase social y la ciencia busca la verdad en el conocimiento. Las dos se iluminan mutuamente, pero también se oscurecen mutuamente. Examinar los problemas políticos elevando el nivel de análisis científico es el objetivo de este esfuerzo de intercambio y difusión de ideas políticas.

9.11.07

Economía del Bienestar

Es necesario estudiar a Pigou tanto por sus contribuciones propias en el campo de la denominada economía del bienestar como porque es el pivote de la crítica de Keynes quien lo ubica dentro de la corriente de la economía clásica.

Datos biográficos de Pigou en:

http://www.auladeeconomia.com/biografias-pigou.htm

Arthur Cecil Pigou fue un economista británico, nacido el 18 de Noviembre de 1877 en Beachlands (Ryle, isla de Wight) y fallecido el 7 de Marzo en Cambridge en 1959.

Llevó a acabo sus estudios en el King’s College, ubicado en Cambridge, aquí fue donde conoció, admiró y siguió las enseñanzas de Alfred Marshall, donde después de un tiempo Pigou es considerado su heredero intelectual.

Años después fue profesor en la misma universidad desde 1904, esto le permitió complementar a Marshall en la cátedra de economía política, que llevó a cabo desde 1908 hasta su jubilación en 1943.

Fue miembro del Chamberlain Comitte on Currency durante 1924-1925, es por esto que se llegó a la restauración del patrón oro en Gran Bretaña. Solía decirse que era un economista clásico, donde también actuó como presentador de las teorías desarrolladas por Marshall.

Arthur Cecil Pigou es distinguido por sus aportaciones a la teoría del bienestar económico; es considerado su fundador y para apoyar este sentido, publicó “Riqueza y bienestar” en 1912, donde profundizó considerablemente en el tema para así fortalecer su teoría y después lo volvió a publicar bajo el titulo “La economía del bienestar” en 1920, y por el desarrollo del llamado efecto Pigou, donde estudia las consecuencias que una variación del nivel de precios tiene sobre la demanda del consumo por medio del cambio que se produce en la riqueza de la renta de los consumidores. Esto se debe a que cuando las riquezas del consumidor aumentan, éstos tienden a consumir más, por lo tanto la demanda aumenta y de la misma manera los precios se disparan.

Pigou publicó muchos otros libros, donde menciona otras investigaciones de algunos de los temas relacionados con su economía del bienestar; como por ejemplo, “Desempleo” en 1914, después de este publico “Política económica de la guerra”en 1921, a continuación “Fluctuaciones industriales” en 1927 donde hace un estudio de las causas a las que se atribuyen los ciclos económicos; y entre otros están “Teoría del desempleo” 1933, “ Empleo y equilibrio” en 1941 y “Ensayos de economía” en 1952.

Su idea principal era que desde el Estado se pudieran corregir las condiciones de vida de la gente. Este proyecto se apoyaba en el caso de que los mercados poseen muchas veces fallas que molestan su funcionamiento eficiente, y además en la imagen de que el ciudadano no es apto en muchos casos para tomar las decisiones que a él mismo más le benefician (un ejemplo de esto son los llamados impuestos pigouvianos).

En consecuencia, nuestro bienestar mejoraría si al menos el Estado nos enseñara cómo debemos gastar nuestro dinero; es por esto que Pigou siempre sostuvo su palabra en que está más desarrollado el arte de gastar el dinero que de ganarlo.

Fuentes bibliográficas:

Cabrillo, Francisco (2004). Arthur Cecil Pigou, el profesor excéntrico. Recuperado Jueves 25 de Noviembre de 2004 de http://www.libertaddigital.com/php3/opi_desa.php3?cpn=21587.

Grandes economistas. Recuperado de: http://www.eumed.net/cursecon/economistas/pigou.htm

González G., J. (2006). Pigou, Arthur Cecil, recuperado el Jueves 23 de Marzo de 2006 de http://www.canalsocial.net/GER/ficha_GER.asp?titulo= PIGOU,%20ARTHUR%20CECIL&cat=biografiasuelta

* Información recopilada por Paola Rodríguez F., ULACIT, 2006.